Las estatinas son efectivas antes, durante y después del ictus. En pacientes de riesgo, las estatinas ofrecen una reducción de la incidencia de un primer ictus del 16% por cada 10% de reducción de cLDL. También se sabe que el tratamiento con dosis altas de estatinas de forma prolongada en pacientes con ictus previos no cardioembólicos, además de reducir los episodios coronarios, reducirá de forma significativa la recurrencia del ictus hasta un 31%.

Dentro del grupo de las estatinas, la combinación de rosuvastatina 20mg con ezetimiba 10mg es potente para mantener los niveles de cLDL dentro de los parámetros deseados. No obstante, se dispone de nuevos tratamientos hipolipemiantes como los fármacos biológicos, un anticuerpo monoclonal conocido como anti-PCSK9, que al bloquear una proteína (PCSK9) favorece que aumenten los receptores disponibles de las LDL  y produce una reducción del colesterol-LDL (c-LDL) de hasta un 60% en pacientes que ya están tomando estatinas a las dosis máximas toleradas.

Estatinas en el protocolo

Tras un ictus, por protocolo, los pacientes salen del hospital con una dosis de atorvastatina 80 mg, sobre todo los que presentan placas en las carótidas. En otros tipos de ictus, el paciente sale con la dosis de 40 mg o con rosuvastatina 10 o 20 mg. Otra de las pautas terapéuticas de prevención secundaria que se emplean son las combinaciones de atorvastatina y rosuvastatina más ezetimibe.

Una vez que el paciente ha sufrido un evento cerebrovascular, las pautas estarán encaminadas a prevenir o minimizar la incidencia de nuevos eventos de origen cardiovascular.

Control del LDL con estatinas

En este contexto, Atención Primaria es el pilar fundamental para la detección y control de las dislipemias. Así, se definen como cifras óptimas en paciente de muy alto riesgo cardiovascular a los que tienen enfermedad cerebrovascular confirmada e historia familiar de algún evento cerebrovascular, enfermedad renal crónica grave (filtrado glomerular < 30 mL/min/1,73 m2), un SCORE ≥ 10%. Los valores óptimos de cLDL a alcanzar en este grupo son <55 mg/dL y reducción >50% < 40 mg/dL (recurrencia de eventos en los primeros dos años a pesar de máxima dosis tolerada de estatinas). Los pacientes de alto riesgo cardiovascular presentan cifras de CT > 310 mg/dL, CLDL > 190 mg/dL o presión arterial ≥ 180/110 mmHg, diabetes sin lesión a órganos diana incluso, pero con algún factor de riesgo asociado y más de 10 años de evolución. Igualmente, tienen enfermedad renal crónica moderada (filtrado glomerular entre 30 y 59 mL/min/1,73m2) y un SCORE entre 5 y 10%. Los valores óptimos de cLDL a alcanzar en este grupo serían < 70 mg/dL y reducción > 50%.

Entre los pacientes de riesgo moderado se encuentran los diabéticos tipo 1 < 35 años y diabéticos tipo 2 <50 años sin otro factor de riesgo y una duración menor de 10 años y un SCORE entre 1-5%. En este grupo los valores óptimos de cLDL a alcanzar son < 100 mg/dL. Por último, en pacientes con bajo riesgo CV con un SCORE < 1%, los valores óptimos de cLDL a alcanzar son de < 115 mg/dL.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Manuel Carasol Ferrer, Juan Carlos Gallego Guirao y Jesús Ignacio Matamala Gimeno, de Calafell; los médicos de Familia Yovany Echemendia Cabadilla, Agustín José Llanes Mena, Alain Velázquez Rego y el cardiólogo Marcos Antonio Rodríguez García, de Barcelona, y los médicos generales Waldo Pérez, Yolanda Durán y Mariona Serra.