KNCV Tuberculosis Foundation ha avisado de que el Covid-19, la enfermedad que provoca el nuevo coronavirus, va a causar más muertes por tuberculosis y ha informado de que, de por sí, se espera que un 20 por ciento más de pacientes con tuberculosis mueran entre ahora y 2025.

Y es que, al igual que el Covid-19, la tuberculosis no conoce fronteras. En todo el mundo, 1,5 millones de personas, incluidos 205.000 niños, mueren de tuberculosis cada año, principalmente en África y Asia (Central). En la mayoría de los casos daña los pulmones, lo que también hace que los pacientes con tuberculosis sean más vulnerables al coronavirus.

“Trabajamos en 11 países y vemos con nuestros propios ojos que los pacientes con tuberculosis no están recibiendo la atención que necesitan en este momento. Estamos muy preocupados por estas personas. Los bloqueos, las fronteras cerradas y el hecho de que los sistemas de atención médica necesitan casi toda su capacidad para combatir la pandemia de Covid-19 interfieren con los servicios de tuberculosis”, han dicho desde la organización.

Y es que, por ejemplo, menos pacientes con presunta tuberculosis se reportan porque temen infectarse con Covid-19 en el hospital;
en muchos lugares, la detección activa y las pruebas de personas con presunta tuberculosis se han detenido; el apoyo a los pacientes en el hogar está bajo presión porque a las personas ya no se les permite y tienen miedo de caminar en la calle; y se ha vuelto difícil o, a veces, incluso imposible, recolectar medicamentos diariamente o semanalmente en un centro de salud, como lo hacen comúnmente los pacientes en muchos países.

Como resultado, muchos pacientes con tuberculosis no pueden continuar su tratamiento de manera adecuada, lo que hace que sus síntomas de tuberculosis empeoren, pueden permanecer contagiosos entre los demás y el tratamiento adecuado puede llegar “demasiado tarde”.

Sin embargo, con un tratamiento oportuno y adecuado, la tuberculosis puede curarse. Actualmente, KNCV está haciendo “todo lo posible” para apoyar los programas de tuberculosis con enfoques alternativos para garantizar que todos los pacientes con tuberculosis obtengan sus medicamentos sin interrumpir la atención.

“La tuberculosis es una enfermedad de la pobreza y afecta a las personas más vulnerables en muchos países. La pandemia de Covid-19 también está afectando más a las poblaciones más pobres del mundo. Además, sin pruebas, a veces es difícil distinguir entre las dos enfermedades. Debemos evitar que estas personas se vean más afectadas y que no tengan acceso a pruebas de tuberculosis, medicamentos y atención”, han zanjado desde la organización.