El CSIC investiga la radioterapia basada en protones para mejorar los tratamientos oncológicos. Expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en concreto, un equipo del Instituto de Física Fundamental (IFF-CSIC) de Madrid, liderado por Gustavo García Gómez-Tejedor, trabaja en la evaluación de una terapia de protones y de haces de iones. Se trata de “alternativas más eficientes a la radioterapia tradicional, que es poco selectiva”, según han apuntado.

La terapia de protones o de haces de iones (carbono, oxígeno o helio) permiten atacar las células tumorales de forma más precisa. En consecuencia, se limita el impacto en el tejido sano, si bien también tiene riesgos, según este experto.

Radioterapia basada en protones

«La gran ventaja de los haces de partículas cargadas (electrones, protones e iones pesados), frente a la radioterapia tradicional, es que en las primeras la energía del haz primario disminuye gradualmente hasta alcanzar un valor en el que las probabilidades de interacción con las moléculas del haz son máximas. El depósito de energía aumenta de forma considerable en esa zona y concentra el efecto de la radiación en la zona a tratar. Dicho fenómeno se conoce como pico de Bragg», ha explicado García Gómez-Tejedor.

La profundidad a la que se produce el pico de Bragg en el blanco depende de la energía incidente. «Con esta técnica se reduce el riesgo de cáncer secundario y mejora la calidad de vida del paciente después del tratamiento. Otro beneficio es que permite mejorar la conservación de los tejidos circundantes», ha añadido.

«El efecto biológico de la radiación dentro de la región de interés se refuerza con la inyección de fármacos radiosensibilizadores. Estos medicamentos se basan en nanopartículas que aumentan la sensibilidad de las células tumorales a la radiación y potencian su efecto», ha comentado.

Financiación del proyecto

El proyecto de García-Gómez Tejedor se ha financiado, en parte, con una acción Marie Sklodowska-Curie del programa marco Horizonte 2020. Esta ayuda ha permitido la formación de tres doctores especializados en radioterapia de protones. Asimismo, han colaborado en experimentos radiobiológicos en centros de terapia de protones en Francia, República Checa y Dinamarca, y en terapia de iones pesados en Francia y Alemania.

El equipo del IFF, perteneciente al CSIC, trabaja en colaboración con los hospitales públicos Ramón y Cajal, Puerta de Hierro y La Paz, todos de Madrid. En España, las dos primeras instalaciones privadas de terapia de protones se inauguraron en 2020, pero la sanidad pública aún no cuenta con dispositivos para aplicarla.