Demasiadas preguntas a los pacientes en una situación de urgencia, poco personal y no siempre bien preparado, y sobre todo “un elevado porcentaje” de connotaciones graves  para los pacientes y sus familiares, quienes sufren “con agonía la mala atención o la falta de medios”. Estos son los argumentos que el Defensor del Pueblo esgrime en una carta dirigida a la ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, para solicitar una revisión y actualización de los protocolos del 112 y 061, porque los actuales “cuestan vidas”.

Cabe recordar que recientemente  fallecía un joven de 23 años por asfixia, tras ser atendido telefónicamente por el SUMMA 112 en la Comunidad de Madrid. En este caso, el médico atendió a la madre del joven, que llamó al 112 después de que su hijo sufriera un desvanecimiento, y mientras decía que se estaba ahogando, le pidió hablar con su hijo, quien con dificultad respondió que se estaba ahogando, y concluyó que respiraba “perfectamente”. Ante este hecho, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero,  ya ha dado a conocer que la Inspección Sanitaria está “revisando las conversaciones” entre los padres del joven muerto por asfixia y el médico del SUMMA 112 que atendió la primera llamada de auxilio.

Una humanización real

Ante este tipo de situaciones, el Defensor del Paciente ha solicitado a Carcedo que retire el actual protocolo, aumente las plantillas y garantice una “humanización real” de la asistencia que prestan las personas que atienden las llamadas con el fin de evitar muertes por “inacción”.

“Esperamos sean ustedes, o sean otros, los que tengan conciencia de la importancia de lo que vale una vida y de cómo hay que responder por parte de los servicios sanitarios”, insistía.

Más allá del humanismo médico y centrándose en la parte de la falta de recursos, el Defensor del Paciente ha instado a la ministra de Sanidad en funciones a lograr que ninguna dotación sanitaria vaya sin un profesional médico y de que las respuestas que se dan a los pacientes sean inmediatas, con el fin de evitar más casos como el joven fallecido en Madrid.