El personal de los Servicios de Farmacia de los hospitales de toda España trabaja sin descanso para hacer frente al COVID-19 y los previsibles problemas de desabastecimiento de fármacos. La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) agradece a los profesionales su rápida adaptación “a una situación crítica”. Entre otras acciones, en la mayoría de los hospitales se está potenciando el envío a domicilio de medicamentos de dispensación hospitalaria a pacientes vulnerables, como los pediátricos o las personas con fibrosis quística. El objetivo es reducir el riesgo de contagio, siempre previa atención farmacéutica telemática. Incluso algunos profesionales están realizando tareas de voluntariado y entregan los medicamentos en el domicilio de pacientes crónicos.

Todos estos temas son abordados por José Antonio Marcos, farmacéutico especialista en Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla y tesorero de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH). Aparte de servir a su propio hospital, los servicios también tienen que gestionar el suministro de los hospitales de campaña creados ya en casi todas las grandes ciudades para poder atender al gran número de pacientes ingresados. Además, los farmacéuticos de hospital están elaborando grandes cantidades de solución hidroalcohólica para ayudar en las tareas de desinfección.

Asimismo, la SEFH publica en su página web las recomendaciones en relación con los ‘Procedimientos de Farmacia Hospitalaria para la gestión del tratamiento con antivirales en la enfermedad por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 (COVID-19)’

¿Cómo valora la situación actual en los hospitales españoles desde la perspectiva de la Farmacia Hospitalaria?

Los Servicios de Farmacia se están adaptando de manera rápida y eficaz a una situación crítica como la que estamos viviendo. Esta pandemia está poniendo a prueba nuestro Sistema Nacional de Salud y a nuestros profesionales. Los farmacéuticos de hospital, con su dedicación, profesionalidad y esfuerzo, están contribuyendo como un eslabón más, pero imprescindible, a luchar contra este virus.

En concreto, ¿cómo es la situación en CC. AA. ya cerca del colapso como Madrid o Cataluña?

La situación es muy dispar. Hay comunidades, como Madrid, que están saturadas. Otras están viendo cómo aumentan los pacientes infectados y los ingresos en el hospital y en sus Unidades de Cuidados Intensivos. Se ponen en marcha planes de contingencia para evitar esta saturación, desde hospitales de campaña hasta camas hoteleras. Esto supone la coordinación entre diferentes servicios, entre ellos, la farmacia de hospital, para asegurar el correcto cuidado del paciente.

¿Cuáles son las principales necesidades en los servicios de Farmacia Hospitalaria?

Necesitamos ciertos medicamentos y productos sanitarios, material de protección para el personal y, por supuesto, recursos humanos. La infección del personal del Servicio de Farmacia está causando verdaderos problemas en algunos hospitales.

¿Cuáles son los fármacos que comienzan ya a faltar?

Los tratamientos que actualmente se están empleando para tratar esta pandemia son: remdesivir, lopinavir/ritonavir, cloroquina e hidroxicloroquina, tocilizumab, sarilumab, interferón beta-1B e interferón alfa-2B. Todos ellos tienen controlada su distribución por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para poder asegurar su suministro para las indicaciones en las que están autorizadas y desde la Farmacia Hospitalaria gestionamos que estos medicamentos lleguen a los pacientes que cumplen criterios.

Además, los problemas de desabastecimiento están llegando a otros grupos de medicamentos utilizados en las Unidades de Cuidados Intensivos, como son el cisatracurio (bloqueante muscular) o midazolam.

¿Cree que este problema se irá incrementando?

Sí, con el paso del tiempo y una mayor demanda de estos fármacos se puede agravar el problema de desabastecimiento y tensionar más esta delicada situación.

¿Cómo valora la posibilidad de que determinados fármacos de dispensación hospitalaria puedan ser entregados en la farmacia comunitaria?

Desde el primer momento, la Farmacia Hospitalaria se adaptó a la situación de alerta sanitaria promoviendo soluciones para los pacientes que tenían que recoger su medicación en el hospital. Se ha desarrollado la telefarmacia prácticamente en la totalidad de los hospitales nacionales, entendida esta actividad como el envío de la medicación al domicilio del paciente con seguimiento telemático farmacoterapéutico y una atención farmacéutica personalizada. De este modo, cubrimos las necesidades del paciente y evitamos los traslados y la exposición que pudiera tener.

¿Qué aportaciones hace la Farmacia Hospitalaria en esta crisis sanitaria?

Las funciones que se están realizando desde la farmacia de hospital son la telefarmacia, la elaboración de fórmulas magistrales, como las soluciones hidroalcohólicas, la optimización de la medicación en dosis unitarias, la gestión de medicamentos para hospitales de campaña y camas hoteleras, la gestión de medicamentos y productos sanitarios para el tratamiento de COVID-19 y una búsqueda de alternativas ante los problemas de desabastecimiento, la elaboración de protocolos en colaboración con otras especialidades médicas. Además, desde la Farmacia de Hospital se están elaborando y desarrollando numerosos estudios de investigación.