Recientemente la Sociedad Española de Reumatología ha celebrado el ‘V Taller SER de exploración y patología del pie’, con la colaboración de Nordic Pharma. Durante el mismo, expertos han advertido sobre la importancia del diagnóstico de la patología del pie en pacientes reumáticos.

El pie es un área anatómica en la que el estudio de sus afecciones ha recaído tradicionalmente en diferentes especialidades. En el caso de los pacientes con enfermedades reumáticas, la patología más frecuente se debe a trastornos estáticos estructurales (pie plano, cavo, laxo, etc.). Estas se traducen en molestias funcionales y trastornos de la marcha, y se ven afectados también por la patología de partes blandas (helomas, onicopatías, dermopatías…). Así lo explicaba Pere Benito Ruiz, reumatólogo en el Hospital del Mar (Barcelona) y coordinador del taller.

Segú el mismo, a largo plazo, el 100 por ciento de los pacientes con artritis inmunomediadas (artritis reumatoide, artritis psoriásica, espondilitis anquilosante, etc.), van a tener sintomatología en esta zona anatómica.

Patología del pie

El dolor, la limitación funcional y los trastornos de la marcha son los síntomas más frecuentes en la patología del pie de estos pacientes. “Existe mucha confusión y el paciente suele acudir al podólogo, lo que en algunas ocasiones retrasa el diagnóstico”, acuña el experto. Por ello, considera que el médico reumatólogo podría ser quien coordinara el abordaje de esta patología y la actuación de los diferentes especialistas.

Otra cuestión clave es el abordaje de la patología del pie en niños. En este caso, Benito asegura que “la sintomatología en el pie infantil más importante es la derivada de las Artritis Idiopáticas Juveniles (AIJ). Estas son, por tanto, dolencias cuyo responsable es el reumatólogo. Otros trastornos en los niños no suelen dar síntomas, pero se debe estar muy atentos a la deambulación, cojeras, inflamaciones, disminución de actividad, etcétera. “Para un correcto cuidado del pie infantil resulta fundamental instruir a los progenitores en la detección de alteraciones estructurales o funcionales, en las primeras etapas de la vida”, sostiene el especialista.