El diagnóstico y abordaje precoz de la desnutrición y el Síndrome Anorexia-Caquexia (SAC) impacta en calidad de vida, en el estado general, la tolerancia a los tratamientos y el pronóstico de la enfermedad en pacientes oncológicos. De este modo lo expone la doctora Paula Jiménez Fonseca, del Servicio de Oncología Médica del hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en Oviedo, en el informe ‘Datos más relevantes del SAC y la desnutrición en pacientes con cáncer’.

Este documento forma parte de la monografía: ‘Los expertos opinan sobre SAC (Síndrome Anorexia-Caquexia) y AM (Acetato de Megestrol), una publicación que EL MÉDICO INTERACTIVO ha puesto a disposición de sus lectores, en formato de descarga en PDF de sus capítulos, gracias a la colaboración de la compañía farmacéutica Mylan.

El SAC es un complejo síndrome metabólico cuya principal característica es la pérdida de peso y masa muscular, anorexia, activación del sistema inflamatorio sistémico, resistencia a la insulina y aumento del recambio proteico tisular, tal como se recoge en el texto elaborado por la doctora Jiménez Fonseca.

De su desarrollo pueden derivar consecuencias metabólicas como la intolerancia a la glucosa y otros problemas asociados a su utilidad en nuestro organismo; la hiperlipemia; el aumento de la lipólisis; el del recuento proteico o la degradación proteica de los músculos; el aumento de hormonas contra-reguladoras; y la liberación de factores inflamatorios de respuesta rápida.

Parámetros de medición

Con el objetivo de propiciar ese diagnóstico temprano, la oncóloga señala algunos parámetros a tener en cuenta que pueden ayudar tanto en la detección como en el seguimiento de los pacientes en la práctica clínica diaria. Parámetros que la especialista divide en cuatro: los antropométricos, los bioquímicos, los clínicos y los dietéticos, que se complementan con la escala de valoración Nutriscore-ICO.

Entre las medidas antropométricas se incluyen el índice de Masa Muscular, el porcentaje de pérdida de peso y la circunferencia braquial. En las bioquímicas destaca los niveles de albúmina, la prealbúmina y la PCR; mientras que los parámetros clínicos son los síntomas asociados con el cáncer y el tratamiento; y los dietéticos tienen que ver con el porcentaje de la ingesta del paciente.

Tratamiento

En lo que se refiere al tratamiento, el primer paso a tener en cuenta -tal como se recoge en el documento- se debe tener en cuenta el consejo nutricional, la adaptación de la dieta de la persona afectada y la valoración de prescribir una suplementación oral. Un segundo paso estaría relacionado con la nutrición artificial, enteral o parenteral, del paciente, siempre que la ingesta sea menor de entre el 75% y el 60% de los requerimientos a lo largo de una o dos semanas.

Un tercer paso de la terapia para el manejo del Síndrome de Anorexia-Caquexia es la recomendación de la actividad física; y un último estadio conlleva la implementación en el tratamiento de un fármaco orexígeno o agente estimulador del apetito como es el acetato de megestrol. En la actualidad, este medicamento es el único que está autorizado en nuestro país para el tratamiento del SAC asociado a neoplasia avanzada.

Tanto el documento firmado por la doctora Jiménez como el resto que configuran la monografía ‘Los expertos opinan sobre SAC (Síndrome Anorexia-Caquexia) y AM (Acetato de Megestrol)’ están puestos a disposición de los profesionales sanitarios para su descarga a través de EL MÉDICO INTERACTIVO, gracias al apoyo de Mylan.

 

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