Las enfermedades cardiovasculares logran reducirse a través del diagnóstico y el tratamiento precoz de estas patologías. Para ello, los hábitos de vida saludables y el tratamiento preventivo con estatinas ayudan a disminuir el riesgo de eventos cardiovasculares.

Estas son algunas de las conclusiones tratadas en el segundo podcast de la serie “Cardiochannel: Controversias de actualidad en la enfermedad cardiovascular”, que forma parte de los audios divulgativos para profesionales sanitarios coordinados por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), con el patrocinio de Viatris en esta ocasión.

En este segundo audio, “Prevención primaria y seguridad de las estatinas”, modera Pedro García Ramos, médico de familia en el Centro de Salud Don Benito Oeste (Badajoz), y expone Manuel Mozota Núñez, médico de familia en el Centro de Salud de Noain (Navarra), ambos miembros del Área de Cardiovascular de la SEMG.

Diagnóstico y tratamiento precoz

Comienza el doctor Mozota Núñez señalando que en España se producen más de 125.000 muertes y más de 5 millones de estancias hospitalarias por enfermedades cardiovasculares al año, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). De esta manera, los eventos cardiovasculares son la primera causa de muerte y hospitalización en nuestro país, por lo que el diagnóstico y tratamiento precoz son esenciales para reducirlos y evitarlos.

Para ello, el experto recuerda algo que es básico: prevención y hábitos de vida saludables como:

  • Hacer ejercicio aeróbico todos los días, o al menos tres veces a la semana.
  • Seguir una dieta mediterránea para evitar eventos cardiovasculares.
  • Evitar el consumo de grasas saturadas desciende un 10 por ciento, tanto para bajar las cifras de colesterol total y c-LDL como para aumentar las de c-HDL.
  • No fumar.
  • Tener un índice de masa corporal adecuado —superior a 18,5 e inferior a 25—, evitando el sobrepeso y la obesidad.

En cuanto a la prevención, Mozota subraya que “una estrategia hipolipemiante agresiva puede estabilizar, e incluso reducir de forma significativa, la carga aterosclerótica y la incidencia de episodios vasculares”. Retrasar esta terapia puede implicar que se produzcan más eventos cardiovasculares y aumentar, así, la morbilidad y la mortalidad de la población. De esta forma, según destaca, el tratamiento precoz de la dislipemia con estatinas hace disminuir el riesgo de un evento cardiovascular.

Uso de las estatinas

Respecto al uso de las estatinas en pacientes especiales, como ancianos, diabéticos, con síndrome coronario agudo o insuficiencia renal, el doctor Mozota se detiene en cada uno de estos supuestos para explicar las recomendaciones de uso.

  • En el caso de diabetes, se recomiendan para “todo diabético de riesgo alto o muy alto, si es de tipo 1”, salvo excepciones.
  • En el síndrome coronario agudo, resalta la necesidad de un tratamiento intensivo, precoz y prolongado con estatinas de alta intensidad. Tras un síndrome coronario agudo, debe alcanzarse tanto una reducción del 50 por ciento del c-LDL como un objetivo de un c-LDL < 55 mg/dl.
  • En los pacientes ancianos, hay que individualizar el tratamiento según su esperanza vida y su calidad de vida y valorar las interacciones con otros fármacos, ya que suelen ser pacientes polimedicados. Se recomienda introducir a bajas dosis la estatina para luego ir subiendo la dosis poco a poco según necesidad y tolerancia.
  • En pacientes con enfermedad renal crónica, se recomienda el uso de estatinas si fuera necesario en estadio IV-V. Si el paciente depende de la diálisis, tendría que considerar el uso de estatina y ezetimiba, si tienen enfermedad ateroesclerótica.

Seguridad de las estatinas

Por otro lado, atendiendo al contexto de la pandemia actual, se plantea en este podcast la pregunta de si las estatinas podrían ser perjudiciales para el síndrome de distrés respiratorio en el adulto (SDRA) por la COVID-19.

A esta pregunta el Dr. Mozota incide en que “todavía no podemos afirmar con exactitud los efectos de las estatinas respecto al SDRA en la COVID-19, pero parece que tiene características protectoras debido a sus efectos pleiotrópicos”. Y añade que, no obstante, “se deberá estudiar más este aspecto a medida que conozcamos más los efectos sistémicos del virus”.

En este sentido, el experto considera que, en principio, las estatinas son seguras. Aun así, “hay que tener en cuenta que pueden tener un efecto sobre las transaminasas, la bilirrubina y la fosfatasa alcalina”, aclara, “por lo que tenemos que vigilar, y esto se vigila con una simple analítica”.

Por último, acerca de sus efectos secundarios,  indica la miopatía como el efecto clínico más relevante, y la rabdomiólisis, el más grave: “si la creatincinasa se sitúa por debajo de 10 veces el límite superior de la normalidad y el paciente no tiene síntomas, se puede seguir usando estatinas. Si es inferior a 10 veces, pero el paciente tiene síntomas, se debe interrumpir o bajar la dosis, y si está por encima de 10 se debe interrumpir y medir la creatincinasa cada 2 semanas”, concluye.

Este podcast, junto al resto de audios del programa Cardiochannel, están ya disponibles para los profesionales sanitarios interesados en la web de la SEMG.