El dolor de garganta es uno de los síntomas clínicos por el que se solicita más consultas en los centros de Atención Primaria, sobre todo por afecciones de las vías respiratorias altas. La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) explica que el dolor de garganta puede tener su origen en un proceso inflamatorio, infeccioso o tumoral. En principio, el médico debe realizar una adecuada exploración física dirigida a descartar procesos que requieran tratamientos específicos.

La mayoría de los casos de dolor de garganta se deben a procesos benignos de etiología vírica. Según SEMERGEN, cuando este síntoma se produce en el contexto de un resfriado o cuadro gripal, no suele ser necesario acudir al médico. En circunstancias normales, el dolor remite de forma espontánea o bien con un tratamiento sintomático. Los médicos de Primaria recuerdan que cuando el problema tiene un origen vírico, los antibióticos no solo no son necesarios, sino que pueden ser contraproducentes porque aumentan la resistencia.

Se aconseja acudir al médico si, una vez resuelto el cuadro clínico, persiste el dolor de garganta. También se debe consultar con un profesional sanitario cuando el dolor está acompañado por inflamación de los ganglios o por fiebre alta. Estas complicaciones pueden ser síntomas de una infección bacteriana, como la faringitis estreptocócica, que puede producirse en adultos, si bien es más común en los niños de entre 5 y 15 años.

Tratamiento del dolor de garganta

Cuando el paciente llega a la consulta por un dolor de garganta, se puede prescribir un tratamiento sintomático basado en analgésicos y antiinflamatorios. Si la causa de las molestias es una infección bacteriana, es necesario recurrir a un tratamiento antibiótico. En todo caso, el médico debe descartar también otras causas que requieran tratamientos específicos.

La hidratación abundante es una buena recomendación para el paciente con dolor de garganta, ya que la humedad alivia la irritación. Muchas veces los pacientes aseguran que sienten más dolor por las mañanas, ya que la garganta se seca más por la noche. Los caramelos, por ejemplo, también estimulan la producción de saliva y mantienen la garganta húmeda.

Consejos de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC)

  • Hacer gárgaras de agua con sal.
  • Beber agua abundante.
  • Chupar caramelos sin azúcar.
  • Evitar el tabaco y su humo.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Realizar vahos y vaporizaciones.
  • Tomar paracetamol en caso de fiebre o dolor intenso. Si no remite en 1-2 semanas, acudir al médico.
  • Cuando el médico prescribe antibióticos, hay que recordarle al paciente que debe cumplir el tratamiento hasta el final aunque se encuentre mejor antes de terminarlo.