Como responsable de una compañía especializada en aportar soluciones a profesionales y pacientes en torno al dolor, ¿considera que está bien tratado el dolor en España?

El dolor es un problema de salud pública, cuyo abordaje resulta prioritario por su elevada prevalencia y su repercusión en la calidad de vida de los pacientes, ya que interfiere en su capacidad para desarrollar actividades de la vida diaria, familiar y laboral. Durante los últimos años, la formación en dolor y su correcto abordaje han sido una prioridad para muchos profesionales sanitarios y para las administraciones sanitarias. A esto se añade como puntos fuertes, los avances farmacológicos y no farmacológicos disponibles para pacientes, la dedicación continua e incansable de los profesionales de dolor de diversas especialidades en mejorar su abordaje y el mayor conocimiento de los propios pacientes sobre cómo es su enfermedad.

¿El dolor tiene que ser abordado como una enfermedad en sí mismo o como un síntoma?

Si hablamos de dolor crónico, es una enfermedad, y esto es algo asumido por los profesionales clínicos especializados en esta patología. Sin embargo, esta realidad tomó carta de naturaleza en mayo de 2019, cuando la Organización Mundial de la Salud hizo pública la nueva clasificación internacional de enfermedades CIE-11. Esto nos ha llevado a pasar de un concepto único como síntoma, al de enfermedad crónica, lo que representa una gran oportunidad de mejora, que permite avanzar en el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes con dolor crónico, lo que sin duda revertirá en la mejora de su calidad de vida. Desde Grünenthal trabajamos para consolidar este nuevo paradigma a través de la visibilidad, la concienciación social y colaborando para una mejor coordinación de los agentes implicados.

¿Supone la adherencia terapéutica un reto a la hora de tratar al paciente con dolor?

La adherencia es uno de los grandes retos que tenemos; el que el paciente tenga un buen cumplimiento del tratamiento, a las dosis y posología establecidas y durante el tiempo adecuado, va a permitir un mayor éxito del mismo. Para ello hay que tener en cuenta dos puntos fundamentales, el primero la información clara y adecuada al paciente y sus familiares en el caso de personas mayores y dependientes sobre el plan terapéutico (formación sobre el tratamiento, objetivos realistas, posibles efectos adversos, etc). La segunda cuestión el abordaje multidisciplinar del dolor en el que, como puntos cruciales para mejorar la adherencia, destacaría la comunicación entre todos los profesionales sanitarios que están en torno al cuidado de un paciente, y las herramientas que permitan la comunicación y un adecuado seguimiento.

La situación actual ha provocado la paralización de muchas intervenciones sobre los pacientes con dolor. ¿Cómo ha afectado la actual pandemia?

El dolor es una enorme carga. Tiene un impacto muy negativo en los pacientes, sus familias, amigos, cuidadores y en toda la sociedad; además la pandemia está teniendo sin duda un efecto muy desfavorable en ellos. Desde el retraso de citas y, por tanto, de diagnósticos y planes terapéuticos, hasta el empeoramiento de su dolor. De hecho, según la encuesta ‘Paciente, dolor crónico y COVID-19’, realizada por la Sociedad Española del Dolor, el 59 por ciento de las personas con dolor manifestó que el confinamiento ha incrementado su problema de salud.

Grünenthal es una compañía comprometida desde sus inicios con el manejo del dolor, pero, en la actualidad, ¿qué ofrecen al profesional sanitario para mejorar la calidad de vida de sus pacientes?

Nuestra misión es mejorar la calidad de vida de los pacientes. Para ello unimos fuerzas con nuestros profesionales sanitarios, aportándoles contenidos de valor y ofreciéndoles herramientas para abordar sus necesidades y las de sus pacientes. El ejemplo más reciente de ello es nuestra Campaña Uni2, con la que queremos seguir mostrando nuestra empatía, cercanía y solidaridad con los profesionales sanitarios durante la pandemia por la COVID-19. Bajo el paraguas de seis pilares fundamentales: ansiedad y depresión, calidad del sueño, actividad física, alimentación, comorbilidades y, finalmente, retos asistenciales, hemos trabajado incesantemente en la creación de contenidos útiles para seguir ayudando a nuestros profesionales sanitarios a mejorar la calidad de vida de sus pacientes. Vídeos, infografías, guías especializadas, webinars, podcasts, etc., así como otras actividades formativas, han sido algunos ejemplos de ello. Además, contamos con la iniciativa Dolor.com, web de referencia sobre el conocimiento, tratamiento y alivio del dolor para pacientes y profesionales sanitarios. Hoy en día, más de 6.000 profesionales confían en Dolor.com.

¿En qué consiste su estrategia de innovación?

Nuestro propósito es mejorar la calidad de vida de los pacientes con dolor, como he mencionado, y nuestra pasión es la innovación. Nos impulsa buscar medicamentos y soluciones que sean efectivos y transformen la vida de pacientes con enfermedades graves y con grandes necesidades médicas no satisfechas. En el 2019, Grünenthal dio pasos decisivos en Investigación y Desarrollo (I+D) para avanzar hacia nuestra visión de un mundo sin dolor. En un proceso amplio e interfuncional, redefinimos nuestra estrategia para el manejo del dolor. Nuestras actividades de I+D ahora se centran en cuatro indicaciones estratégicas: dolor neuropático periférico, dolor crónico posquirúrgico, dolor lumbar crónico y osteoartritis. En todas estas indicaciones, aún existen necesidades médicas significativas no cubiertas que queremos atender a través de medicamentos altamente innovadores que en realidad supongan una diferencia evidente para los pacientes. Pero la innovación en Grünenthal no se limita a nuestro trabajo en I+D. Es parte del ADN de esta Compañía y lo aplicamos también a la forma en que trabajamos. La situación provocada por la pandemia ha puesto de manifiesto que la tecnología está preparada para ayudarnos a mantener las relaciones personales y profesionales a distancia. Este hecho pone de relevancia la necesidad de reevaluar los procesos de trabajo, tanto internos como externos; pero en Grünenthal queremos ir todavía más lejos, y hemos aprovechado esta ocasión para acelerar la transformación digital que ya habíamos iniciado hace unos años.

Hace unos meses recibieron el Premio Pasteur de la Medicina, Farmacia e Investigación Biomédica 2020 de la Asociación Europea de Economía y Competitividad, ¿qué ha supuesto este reconocimiento?

Ha sido un orgullo y un reconocimiento a nuestro compromiso por mejorar la calidad de vida de las personas que padecen dolor y ayudar a aquellos que más sufren. Durante los meses más duros del confinamiento, emprendimos numerosas acciones solidarias enmarcadas dentro de la campaña “La cara más humana de Grünenthal”. Algunas de las más destacadas fueron la bonificación del 100 por ciento de la compra de medicamento hospitalario de abril a julio, la donación de 4.000 mascarillas FFP2 a los servicios de anestesiología y dolor de una veintena de hospitales ubicados en las zonas más afectadas por la pandemia en el territorio nacional, así como la donación de termómetros digitales y pulsioxímetros destinados a todas las unidades de dolor tanto públicas como privadas que existen en España. Pero, además, se promovieron muchas otras iniciativas promovidas por las propias personas que trabajan en nuestra Compañía. Ha sido increíble ver su dedicación, compromiso y sentimiento a la hora de ponerse manos a la obra para ayudar a quienes en ese momento más lo necesitaban, demostrando que no son solo excelentes profesionales, sino que también son grandes personas.

Considera que los profesionales sanitarios en España están bien formados y sensibilizados con el dolor. ¿Qué acciones o actividades se organizan desde Grünenthal en este sentido? ¿Qué respuesta tienen?

La formación de nuestros profesionales sanitarios en el abordaje del dolor ha sido siempre una prioridad para Grünenthal, ya que entendemos que proporcionar educación y apoyo holístico a nuestros profesionales es fundamental para garantizar la seguridad en el tratamiento del dolor de los pacientes.  Para ello trabajamos en colaboración con los profesionales y diversas sociedades científicas vinculadas al abordaje del dolor para ofrecer actividades formativas de interés y, sobre todo, de calidad. Webinars, cursos, guías, congresos digitales, etc. son algunas de las herramientas que desarrollamos en esta área.  En cuanto a la respuesta que tienen, el interés creciente de los médicos de distintas especialidades por el correcto abordaje del dolor es patente en el éxito de estas iniciativas. En los últimos 10 años, más de 65.000 profesionales sanitarios se han formado en algunos de los cursos acreditados que hemos puesto en marcha y existe un incremento paulatino en estas cifras. Durante todo el año, contamos con una amplia oferta formativa sobre distintos temas relacionados al dolor dirigida a los distintos perfiles de profesionales sanitarios (enfermería, médicos y farmacéuticos). A través de distintas plataformas, Grünenthal ofrece cursos acreditados de alto nivel científico.

En cuanto al futuro de Grünenthal,  ¿qué otros objetivos hay a corto y medio plazo?

Grünenthal es la compañía líder en el área de dolor en España y nuestro objetivo principal pasa por consolidarnos como tal en los próximos años y buscar otras terapias en áreas adyacentes. Grünenthal ha entrado en el campo de la osteoporosis en 2020 y en aparato digestivo en 2019, que son 2 áreas muy ligadas al dolor. En aparato digestivo, por ejemplo, trabajamos la protección gástrica tan necesaria para las personas que tratan su dolor con antinflamatorios. Este crecimiento viene apalancado en la calidad de nuestros productos, en la reputación de la compañía que se viene consolidando con reconocimientos como el premio Pasteur, pero también en la pasión y capacidades de nuestra gente. Una vez más fuimos reconocidos por el instituto Great Place to Work como un gran lugar para trabajar, que tiene especial relevancia dado el año en que se realizó, marcado por un fuerte impacto de la pandemia.

 

NOTA DE REDACCIÓN:

Esta entrevista forma parte de un especial sobre dolor publicado en la edición impresa de marzo de la revista EL MÉDICO.