El estafilococo áureo resistente a meticilina (MRSA) desarrolla esa resistencia debido a mutaciones genéticas que le permiten evolucionar y volverse insensible a los antibióticos.

Los resultados de la investigación, llevada a cabo en Universidad de Sheffield, en Reino Unido y publicada en ‘PLOS Pathogens‘, allanan el camino para una mejor comprensión de la causa y la evolución de la resistencia a los antibióticos, y ayudará a los investigadores a desarrollar nuevos tratamientos y medicamentos para el MRSA.

La investigación encontró que las mutaciones genéticas en el estafilococo áureo resistente a meticilina están permitiendo que las bacterias se vuelvan altamente resistentes a los antibióticos sin reducir su capacidad de causar enfermedades.

La mayoría de los MRSA clínicos presentan un bajo nivel de resistencia a los antibióticos, debido a que las células adquieren un nuevo gen que codifica una proteína (MecA) que produce su pared celular, algunas cepas pueden desarrollar resistencia de alto nivel y representar una amenaza grave.

Causas de la resistencia a antibióticos

Los antibióticos, como la penicilina y la meticilina, no se unen bien a la nueva proteína (MecA), lo que significa que no pueden destruir a la bacteria. La siguiente fase de esta investigación es comprender cómo funciona esta proteína con otros factores dentro del  estafilococo áureo resistente a meticilina para permitir un mayor nivel de resistencia a los antibióticos.

Simon Foster, profesor de Microbiología Molecular en Universidad de Sheffield y autor principal de la investigación, apunta que “los antibióticos han sido un pilar de la salud humana durante más de 70 años, pero la aparición de resistencia a los antimicrobianos es ahora una catástrofe global”.

“Para combatir  a estos organismos resistentes, tenemos que entenderlos –añade–. Nuestro trabajo descubre los complejos mecanismos que sustentan la resistencia, dándonos una idea de cómo podemos abordar este desafío global”.

El doctor Viralkumar Panchal, investigador en la Universidad de Sheffield y otro de los autores, apostilla que “la investigación proporciona una nueva perspectiva del proceso de evolución de la resistencia y revela detalles importantes de cómo MRSA es tan resistente. Ahora podemos explotar estos hallazgos para desarrollar nuevos tratamientos”.

A nivel mundial, la efectividad de los compuestos antimicrobianos está disminuyendo a medida que las especies infecciosas se vuelven cada vez más resistentes. El Instituto Florey de la Universidad de Sheffield para las interacciones huésped-patógeno tiene como objetivo crear un enfoque que sea líder mundial en la resistencia a antibióticos, traduciéndolo a ciencia fundamental y reuniendo a científicos y médicos para abordar este problema.