Conocido como Champix por su nombre de comercialización, la vareniclina, el fármaco para ayudar a dejar de fumar, es un tratamiento de tres meses, administrado por vía oral en forma de comprimidos, y que alivia los síntomas del ansía de fumar y abstinencia, al tiempo que produce simultáneamente una reducción de los efectos gratificantes de fumar. Hasta ahora solo estaba financiado por la Sanidad navarra, pero desde el 1 de enero de 2020, formará parte de la cartera de fármacos financiados del Sistema Nacional de Salud.

Así se ha acordado en la Comisión Interministerial de Precios, con el objetivo de que el medicamento funcione como una herramienta de apoyo en los programas de deshabituación tabáquica, los cuales forman parte de una estrategia integral para disminuir el consumo de tabaco en España.

Datos de eficacia

Los datos al respecto de la eficacia del medicamento afirman que a las 4 semanas de tratamiento las probabilidades de dejar de fumar se multiplican por dos, y a las ocho semanas esta cifra se multiplica por cinco. Continuar con el tratamiento hasta 12 semanas multiplica por 11 las probabilidades de dejar de fumar de manera exitosa. Ante estas cifras, la ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo  apostaba por su financiación, siempre y cuando se necesitase  prescripción médica, que una terapia cognitivo-conductual a los pacientes.

De hecho, coordinador nacional del grupo de trabajo de Tabaquismo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), José Luis Díaz-Maroto, ha asegurado que Champix solo será efectivo si su prescripción se acompaña de apoyo psicológico. Tal y como exponía el experto ante la noticia de la financiación del fármaco, la persona que quiera dejar de fumar debe ir el primer día que vaya a tomarse el medicamento, a la semana, a los quince días y una vez al mes durante, al menos, seis meses, a consulta. El objetivo de estas visitas es ver cómo está tolerando el tratamiento, si está o no cambiando sus hábitos de vida y si se tiene que regular la dosis. Dicho esto, el representante de Semergen ha valorado positivamente que Sanidad pretenda financiar el medicamento Champix ya que se ha demostrado que, de los que hay actualmente en el mercado, es el más eficaz.

Por su parte, la Sociedad Española de Especialistas en Tabaquismo (SEDET), si bien ha mostrado su satisfacción por la inclusión de Champix en la financiación, ha querido dejar constancia de su desacuerdo en la forma en la que se ha producido. Tal y como afirman, solo se ha aprobado una de las tres posibilidades terapéuticas de primera elección, y por ello, piden al Ministerio de Sanidad que se incluya también la financiación de los otros dos fármacos en primera línea disponibles, para que sean los profesionales sanitarios los que puedan elegir la mejor terapia para cada paciente.