“El gasto en salud no es un gasto improductivo, sino una inversión”, sentenció Antón Costa, catedrático de economía de la Universidad de Barcelona, quien participó en un encuentro virtual organizado por Hiris y Farmaindustria, al tiempo que remarcó que “la salud pública es clave para que funcione la economía”.

En el mismo, se presentó el libro “Innovación sanitaria para salir reforzados de la crisis de la Covid-19” y contó con la presencia de Humberto Arnés,  director general de la patronal farmacéutica y de Jesús Mª Fernández, director general de la Fundación Hiris.

Humberto Arnés, en la presentación del libro

Humberto Arnés, director general de Farmaindustria.

Fernández es el editor del libro que consta de 12 capítulos desarrollados por un grupo de especialistas en economía, investigación, clínica e industria, referentes en cada una de las materias que abordan en la publicación.

“España se encuentra ante una gran oportunidad histórica para dar el salto hacia una economía más sostenible e inclusiva; el libro quiere ayudar a la reflexión para contribuir un futuro mejor”, señaló.

El director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, indicó que “contar con una industria farmacéutica sólida es de vital importancia para un país moderno. Lo es por su liderazgo en la investigación de medicamentos”.

“‘Es  la industria farmacéutica la que lidera la I+D de medicamentos en el mundo, en un marco de cooperación estrecha con gobiernos e instituciones públicas de investigación. Y también lo es porque garantiza el abastecimiento a través de tejidos productivos fuertes”, explicó.

El exportavoz de PSOE en la  Comisión de Sanidad del PSOE en el Congreso puso voz a la demanda social y empresarial sobre la necesidad de que España aumente la inversión en ciencia y tecnología son dos veces el gasto sanitario en España.

“Se han perdido 450 millones de euros al día por la pandemia, la mitad del coste de vacunación, 1.000 millones frente a la pandemia; el coste lo recuperamos en dos días. Los grandes números nos dicen que merece la pena invertir en salud”.

Invertir en salud

En España la pandemia ha provocado un descenso del PIB del 12%. “En términos absolutos los 150.000 millones de euros que ha perdido la economía”, recordó.

“El gasto per cápita en España es de 2.200 euros, 500 más bajo que en otros países de la UE y casi la mitad de lo que invierten los países más desarrollados como Alemania, Francia o los países nórdicos”, alertó el presidente de la Fundación Hiris.

Martínez reconoció que estos aspectos están ya en el centro del debate político. “En la comisión sobre las inversiones para la reconstrucción nacional tras la pandemia, el Congreso ya tiene aprobados varios dictámenes, entre ellos, para aumentar la inversión sanitaria”.

La reactivación económica habla de reinvertir en sectores industriales de alta cualificación. “Los compromisos tecnológicos están ahí; los profesionales también. Nos falta hacer realidad este cambio”, subrayó.

Salud versus economía

Jose Mari Martinez, editor del libro

Jesús María Fernández, de la Fundación Hiris Care.

Antón Costas, catedrático de economía de la universidad de Barcelona, se refirió a las cinco enseñanzas que nos ofrece la Covid-19 en relación a la salud pública y la economía.

La primera, “que el coste económico de la no salud es inasumible para la democracia y para una buena economía. La salud pública es clave para el funcionamiento esencial de la economía”, sentenció.

“La visión dominante de los últimos 40 años era que los economistas y los responsables políticos hemos visto a la Sanidad y la salud como un gasto social improductivo. Esta mentalidad ha hecho mucho daño”, explicó el catedrático.

Recalcó con insistencia que la salud “es un supuesto básico para el funcionamiento de la economía y la democracia, el gasto en salud no es improductivo, sino una inversión.

La segunda enseñanza de la Covid-19, a juicio de Costas, es que hay que buscar el equilibrio para seguir creciendo económicamente y en equidad social.

Eficacia y eficiencia

“Los países que invirtieron en las últimas décadas en sus sistemas sanitarios, no solo los países autoritarios, sino los democráticos como Australia, Nueva Zelanda…., han respondido mejor a la situación que está produciendo esta pandemia que muchos países occidentales”.

El catedrático de economía abogó por incentivar la inversión en los sistemas públicos en equilibrio con los privados. “La inversión solo en bienes privados nos ha llevado en las últimas décadas a un crecimiento bajo. Además, no han traído prosperidad para toda la ciudadanía; esas políticas de inversión no dan buenos resultados en términos sociales”, añadió.

Anton costa en la presentación del libro sobre economía y salud

Antón Costa, catedrático de economía de la Universidad de Barcelona

Tal y como detalló Costa, la equidad y eficiencia no son incompatibles. “El FMI lo deja claro, el aumento prudente y razonable de la equidad en bienes públicos, como la Sanidad, da lugar a una economía más equilibrada y eficiente en el tiempo”.

Este economista sostiene que la pandemia nos ha traído la oportunidad de construir otro contrato social de país. Esta sería la cuarta enseñanza. “La industria de la salud, entendida de forma amplia, nos permitirá crear buenos empleos con buenos salarios, que es el problema del país”.

Ecosistema de salud

En su opinión, dentro de una década la industria española que podrá tener capacidad de crear mejores empleos será la industria de la salud, pero entendida como un ecosistema de salud amplio.

Y, por último, el catedrático de economía habló sobre los nuevos fondos europeos, “que nos darán una palanca de apoyo inesperado en la tarea de reconstrucción que hay que poner en marcha”.

Costas alertó al Gobierno y las autoridades sanitarios que son “fondos para invertir en la modernización, transformación de los sectores necesarios. Pero también necesitamos políticas de recuperación a corto plazo para ayudar a que las empresas resistan y aumenten la demanda”.

Insistió en que los fondos deben servir para crear el ecosistema de salud. “La pandemia ha contribuido a cambiar la mentalidad económica y la política económica; actualmente cambian los datos, los hechos y eso es una oportunidad excepcional par cambiar la mentalidad de la economía”, dijo con optimismo.