El glaucoma, cuyo Día Mundial es este jueves día 12 de marzo, es la principal causa de ceguera irreversible. Esta patología afecta a más de 64 millones de personas en todo el mundo y a más de 1 millón de españoles (2,13 %), según el Consejo General de Colegios de Ópticos Optometristas (CGCOO), que desde 2010 aglutina a todos los colegios profesionales de ópticos-optometristas de España.

Debido al incremento en la esperanza de vida de la sociedad actual, se estima que en 2040 puede haber más de 110 millones de personas afectadas por esta enfermedad ocular.

De acuerdo con los expertos del CGCOO, el 95% de los casos de ceguera por glaucoma se puede evitar mediante la detección precoz. Por este motivo, reiteran la importancia de tomar conciencia de que la detección temprana y el tratamiento adecuado pueden prevenir la pérdida de visión y reducir el impacto de esta patología.

Pese a que es complicado establecer un estereotipo del paciente con glaucoma, ya que puede aparecer a cualquier edad, lo cierto es que el riesgo aumenta a partir de los 60 años, con una incidencia del 2,1 %, cifra que asciende al 2,3 % en personas de 60 a 69 años y, una vez pasados los 70, alcanza el 3,5 %.

Además de la edad, el CGCOO recuerda que los antecedentes familiares de esta enfermedad, tener alta miopía (mayor de 5 dioptrías), diabetes o presión sanguínea elevada son otros factores de riesgo que debemos tener en cuenta.

Las buenas noticias es que se trata de una de las patologías de la visión más estudiadas actualmente y en la que más avances se producen, lo que mejora considerablemente la calidad de vida de los afectados. De hecho, España está a la vanguardia de las principales novedades terapéuticas y diagnósticas en el contexto del glaucoma.