Las personas con un índice de masa corporal (IMC) alto en la adolescencia tienen mayor riesgo de padecer COVID-19 grave, según ha demostrado un estudio de investigadores de la Universidad de Gotemburgo.

La investigación, que se ha publicado en la revista ‘Obesity’, ha incluido datos del Registro de Conscripción del Servicio Militar Sueco sobre 1.551.670 hombres en Suecia. La fusión de los datos de reclutamiento con tres registros médicos suecos (el Registro Nacional de Pacientes, el Registro de Cuidados Intensivos y el Registro de Causas de Muerte) ha revelado una conexión clara entre el IMC en la adolescencia y el riesgo de contraer COVID-19, muchos años después, lo suficientemente grave como para requieren hospitalización.

Además, aún más claro ha sido el vínculo entre el IMC en la adolescencia y la necesidad de cuidados intensivos para la enfermedad. Para el estudio, los científicos han dividido a los hombres en seis grupos, desde bajo peso (IMC 15-18,5) hasta tres niveles de peso normal (18,5-20, 20-22,5 y 22,5-25), seguidos por sobrepeso (25-30) y obesidad (IMC de 30 o más).

De todo el grupo, durante el año de estudio (2020), 4.315 hombres con COVID-19 requirieron hospitalización; 729 de ellos recibieron cuidados intensivos; y 224 murieron por COVID-19.

Aumento del riesgo de hospitalización

"A nivel de población, podemos ver que tener sobrepeso en la adolescencia tardía aumenta el riesgo de hospitalización y cuidados intensivos por COVID-19. Para aquellos con obesidad adolescente, el riesgo de ingreso a una unidad de cuidados intensivos es más del doble que para aquellos con un IMC de 18,5 a 20″, ha comentado la investigadora Josefina Robertson.

Asimismo, se ha observado que un IMC en los adolescentes hombres ha persistido hasta la mediana edad, por lo que las investigadoras han reafirmado la importancia de tomar medidas preventivas contra la obesidad.