“El impacto de la COVID en Oncohematología es gravísimo”, sentenció el doctor Ramón García Sanz, presidente de la Sociedad Española de Hematologia y Hemoterapia (SEHH).

El jefe del Laboratorio de Histocompatibilidad y Biología Molecular del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario de Salamanca explicó algunas de las acciones llevadas a cabo por la SEHH en la pandemia. Y lo hizo en el transcurso de la V Jornada de Divulgación “HematoAvanza. Aportaciones de la hematología en la lucha contra la Covid-19”, en la cual se refirió, entre otros aspectos, a la drástica reducción que se produjo de trasplantes.

“También se pararon en seco la inclusión de pacientes hematológicos en ensayos clínicos; en la primera ola, el impacto fue grandísimo”. Explicó que desde el inicio, la Sociedad que preside se puso en contacto con las autoridades sanitarias para apoyarles en todo lo que precisaran. “También colaboramos con distintas organizaciones científicas, entre ellas la SEOM, para aunar esfuerzos e intercambiar información”.

Desde la SEHH impulsaron ensayos como el de terapia celular en el que se demuestra que el trasplante celular puede ayudar a los pacientes más graves, “que pudieron salvar vidas”. Además realizaron estrategias para proteger a los pacientes hematológicos, utilizando protocolos específicos con rutas libres de COVID.

El pte. de la SEHH en su itervención

El doctor García Sanz, presidente de la SEHH.

Falta de información

García Sanz reconoció que no es que la gestión de la pandemia no haya sido la adecuada. “Los números cantan; lo que ha sucedido es que no ha habido información. Esto nos ha matado a todos”.

“En la segunda ola, las cosa se podían haber hecho mejor; la falta de datos nos ha perjudicado”, recalcó.

Sobre lo que se tiene que mejorar si llegara una tercera ola, “es la información. Tenemos que poner en marcha todos los datos para saber lo que ha pasado con nuestros pacientes en la segunda ola”

Lógicamente, cada sociedad científica tiene que saber lo que ha ocurrido en su especialidad, pero “las autoridades sanitarias deben volver a ofrecer los datos diarios”. Porque considera que hay que evaluarlos, “para hacer algo más útil de lo realizado hasta ahora, que estamos fascinados por la vacunación”.

“Tiene que primar la racionalidad e incluir a nuestros pacientes cuanto antes en los grupos que deben ser vacunados, porque son los más afectados por la pandemia”. Para el especialista, “hay que hacer caso a la ciencia, buscar respuesta en ella, aunque a veces sean parciales”.

Pacientes no tratados

García Sanz explicó que en su hospital los pacientes hematológicos están mejor que en la primera ola pandémica, “porque hay más diagnósticos”.

Según sus datos, se confía en volver a realizar los mismos trasplantes alogénicos, que los que llevaron a cabo en 2019. “Las terapias  celular CAR-T con receptores quiméricos de antígenos también se están recuperando”.

El presidente de la SEHH

García Sanz,  presidente de la SEHH.

Señaló, con satisfacción moderada, que estos procesos están recuperando el ritmo de crecimiento de la pre-pandemia. “Las consultas están igualadas; intentamos a todos bien por teléfono haciendo telefarmacia a los pacientes que les conocemos muchos”.

Reconoció que las prestaciones de la especialidad se están recuperando, pero no todas. “Las leucemias aguas en abril se redujeron, pero esos pacientes han fallecido”.

De hecho, en su  hospital, de los 15 pacientes que tenían cada mes han pasado a 4 o 5 leucemias, “porque tienen una mortalidad precoz muy elevada”, se lamentó.

“Lo que esperamos es que el COVID-19 se transforme en un virus como el de la gripe, que lo podamos controlar”. “Sin olvidar que la gripe tiene una mortalidad asociada; tendremos que aceptar que cada año fallecen entre 15.000-20.000 personas. La sociedad lo asume”, remachó.

Trasplantes de médula

El doctor José María Piñana, coordinador de complicaciones infecciosas y no infecciosas del Grupo Español de trasplante hematopoyético, habló sobre el trasplante de médula y la terapia CAR-T y el COVID-19.

El especialista del Hospital Universitario de Valencia se refirió a cómo ha afectado la pandemia a los pacientes con cáncer hematológico. “En la segunda ola se superaron los casos de muerte en España con respecto a otros países”, explicó.

En cuanto al riesgo de  contagio de estos pacientes al COVID-19 eran similares al resto de la población, “sin embargo las consecuencias para ellos eran más graves”.

El doctor José María Piñana, del Hospital de Valencia.

Apuntó que tratándose de enfermedades agresivas y con una erupción rápida, consideraron que el trasplante y las terapias CAR-T fueron tratamientos urgentes.

“Fueron y lo siguen siendo una de carrera de obstáculos y contra reloj. Si no lo hacemos, esos pacientes pueden perder la oportunidad. Ambos son tratamientos agresivos para quienes tengan la enfermedad controlada o estén en remisión”.

Células CAR-T

Las dificultades en estos dos procedimientos durante los  meses duros de la pandemia fueron muy fuertes. “Había que buscar los donantes, su compatibilidad, las pruebas, ver la disponibilidad de las células CAR-T; si había un hueco para la producción de las células”.

Además, eran pacientes que estaban esperando desde hacía dos meses cuando llegó el coronavirus. “Para su evaluación y seguimiento de los procesos necesitamos la colaboración de otros servicios como Cardiología, que también estaban impactados por la pandemia”.

Cuando tenían todo el trabajo hecho y el producto celular disponible, “cuando estaba todo alineado se fue en marzo al traste y tuvimos que tomar nuevas medidas”, reconoció.

Otro problema con el que se encontraron los especialistas fue la falta de UCIs. “Un porcentaje de estos pacientes las requerían, pero no había disponibles y sin ellas no podíamos garantizar el éxito de las intervenciones”.

Sufrimiento de los pacientes

“Ha sido una época dura para nuestros pacientes; se  hicieron un 50% de menos trasplantes de médula ósea; fue a partir de junio cuando se empezó a recuperar la actividad de los casos que tuvimos que cancelar, tanto en donaciones como peticiones de células CAR-T; las solicitudes de estas terapias bajaron de 30 a 5”, apuntó.

Como conclusión, el doctor José María Piñana reconoció la reducción importante de la actividad en los pacientes con cáncer hetamológico, los más vulnerables a la COVID.

“El gran descenso de los trasplantes y de las terapias CAR-T para los profesionales fue un drama que nos generó muchos conflictos. Solo aplicábamos la terapias a los pacientes más urgentes, los que no podían esperar”.

El experto también señaló su percepción de que el cáncer de sangre en España se incrementará este año. “Porque henos visto que la mortalidad de pacientes con cáncer hematológicos por el virus ha sido superior al resto de la población”.

La doctora Arbona en su intervención

La doctora Cristina Arbona.

Terapias con plasma

Cristina Arbona, directora del Centro de Transfusiones de la Comunidad Valenciana, habló sobre la Terapia con plasma de personas convalecientes: perspectiva histórica y situación actual.

Explicó cómo el plasma de sujetos convalecientes se ha utilizado como tratamiento en dolencias infecciosas durante más de un siglo, “porque puede ayudar al sistema inmune a controlar la dolencia de la persona infectada”.

De la revisión histórica se permite afirmar que el plasma derivado de la sangre se usa para casos urgentes, “porque su administración disminuye la patología y presenta un efecto beneficioso para el paciente”.

Arbona detalló distintos estudios realizados tanto en España como en otros países europeos sobre esta terapia para la epidemia del COVID. “Ya se había utilizado en la epidemia de la gripe del SARS y otras y se había demostrado que reducía las hospitalizaciones”.

En la primera ola de la pandemia del coronavirus se vio que en casos graves, “disminuía  la carga viral de los pacientes y mejoraban los síntomas”

Anticuerpos de la sangre

Esta terapia se basa en la utilización de los anticuerpos producidos en la sangre de personas que han superado ya la COVID. “Se les extrae la sangre, se hace una purificación de anticuerpos y se inyectan en personas ya infectadas”.

“Es una inmunización pasiva, porque solo actúa en los anticuerpos que inyectan”. La posible ventaja estriba en que da un margen a que el proprio cuerpo del receptor fabrique sus propias defensas. Y este margen de tiempo puede suponer desde no el ingreso en UCI, hasta una posible no hospitalización e inclusive a una ausencia de síntomas.

La experta es consciente de que todos los procesos de sueroterapia tiene algunos inconvenientes más o menos importantes, sobre todo de tipo de rechazo en la respuesta histológica, pero como posibilidad puede seguir siendo investigada hasta conseguir una eficacia razonablemente aceptable. “El plasma no es un fármaco, por lo que los estudios tenían y tienen que demostrar que es seguro, porque  hay que tener en cuenta los factores del receptor”.

La experta explicó el trabajo realizado en una situación  tan compleja como la pandemia, “para poder establecer la evidencia científica del producto, si realmente eficaz”.

Arbona hablando del piionero de los tratamientos con plasma

La doctora Arbona refiriéndose a la terapia del plasma

Resultados contradictorios

Reconoció que los resultados de los muchos estudios realizados sobre esta terapia han sido contradictorios. “Existen diferencia en la mortalidad en el grupo de sujetos a los que se le subministró plasma convaleciente”.

Para Cristina Arbona, el tratamiento de la COVID con plasma de sujetos convalecientes  es segura, sobre todo si la enfermedad es grave y en pacientes inmunosuprimidos. “En sujetos que tienen títulos elevados de anticuerpos los resultados son fiables”.

La experta se mostró partidaria de continuar confirmando los resultados de los estudios clínicos sobre esta terapia para paciente contagiados por COVID para confirmar si es efectiva no solo en pacientes graves, sino también en casos moderados.

En este sentido, concluyó, recoger los datos de todos los estudios clínicos que se llevan a cabo tanto en el Estado como en Europa son claves para confirmar la efectividad de este tratamiento.