La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) pone en marcha la 2ª edición de su curso “Laboratorio Molecular en Hemopatías Malignas”. Este programa formativo está pensado para que los alumnos  realicen una puesta al día del estudio, origen y utilidad clínica de las alteraciones moleculares en el cáncer hematológico. Esta iniciativa formativa finalizará el próximo mes de octubre. Durante el curso se profundizará en las técnicas de estudio molecular y cómo su uso está beneficiando el tratamiento de prácticamente todas las hemopatías malignas. Según los expertos, la secuenciación masiva de nueva generación acabará imponiéndose sobre las demás técnicas de laboratorio molecular

Además, el laboratorio molecular juega un papel esencial en el abordaje de las hemopatías malignas. Así lo explica Ramón García Sanz, el presidente de la SEHH y coordinador del curso.  “No se puede diagnosticar correctamente a un paciente con una neoplasia hematológica sin contar con el laboratorio de genética molecular. Tampoco podremos tratar esa enfermedad de manera adecuada sin él, bien sea para reafirmar el segundo diagnóstico de una entidad concreta o para indicar el mejor tratamiento de precisión según el perfil molecular de cada caso”, señala.

Secuenciación masiva y enfermedad mínima residual

En cuanto a las técnicas de estudio molecular, las utilizadas hasta ahora (FISH, PCR, RT-PCR, análisis de fragmentos, etc.), continúan siendo útiles para un correcto diagnóstico y tratamiento de nuestros pacientes”, según el presidente de la SEHH. Sin embargo, en un futuro, es evidente que la secuenciación masiva de nueva generación se acabará imponiendo.

Uno de los parámetros que puede detectarse a través de la secuenciación masiva es la enfermedad mínima residual (EMR). La detección de la EMR constituye una de las principales aplicaciones metodológicas directas de las técnicas de estudio molecular. En concreto,  junto con la clonalidad B y T, el quimerismo hematopoyético y el rastreo de mutaciones.