“El liderazgo de los profesionales sanitarios es clave en la Atención Primaria”. Son palabras de la doctora Manuela Rubio González, vocal territorial de Extremadura de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (SEDAP), que en sus planes de acción incidirá en maximizar sus competencias, incluso con la posibilidad de incorporar nuevos perfiles profesionales a ese primer nivel asistencial.

Este es uno de los ámbitos de actuación en los que se centrará la SEDAP a raíz de las conclusiones del informe elaborado por esta sociedad científica y EL MÉDICO INTERACTIVO, a raíz de una encuesta realizada en este medio a profesionales del primer nivel asistencial en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Trabajo que ha contado con el apoyo de Sanofi.

Manuela Rubio González, exsubdirectora de AP del Servicio Extremeño de Salud, cargo que desempeñó durante más de seis años, hasta el pasado mes de enero, e incorporada ahora al trabajo asistencial en el centro de salud de Trujillo, considera que trabajos como el que acaban de presentar sirven “para palpar cuál es la sensibilidad de los directivos y cargos intermedios en las diferentes comunidades autónomas”.

De las respuestas de los encuestados se desprende que el sentir de los profesionales sobre las luces y las sombras de la AP en España es bastante similar. “Nos sirve como base de partida para empezar a trabajar”, señala, a la vez que incide en que, con este proyecto conocemos lo que opinan y plantean los profesionales y directivos, de modo que, con esos datos en la mano, desde la SEDAP contribuiremos a transformar y reforzar la AP”.

Para ello, reconoce Manuela Rubio, hay, entre otras cosas, que capacitar a este primer asistencial para que pueda dar respuesta más rápida y eficaz a las necesidades de la ciudadanía; “y esto se logra asignando a la AP más recursos económicos, humanos y tecnológicos”.

Falta de coordinación

Las conclusiones de la encuesta dejan patente la necesidad de mejorar la coordinación entre los niveles asistenciales, así como la adecuación de recursos humanos, materiales e infraestructuras. “La AP y la Atención Hospitalaria siguen dándose la espalda. Así lo entienden no solo los pacientes, sino también los sanitarios”, apunta la vocal de la SEDAP.

Los pacientes son conscientes de esta cierta descoordinación que existe entre los dos niveles asistenciales y también con el sistema sociosanitario. “No solo se observa en los resultados de la encuesta, sino también en cada evaluación que se realiza sobre el SNS. En todos los documentos se deja claro que todos los profesionales trabajan por el bien del paciente, pero en su estricto ámbito profesional. Esto se traduce en una falta de eficiencia global del sistema”, añade la especialista.

Esta descoordinación lleva consigo duplicidades innecesarias y “malestar en el paciente, que no entiende el trasiego al que le somete el sistema por la inexistencia de una continuidad asistencial. Es una pena, porque disponemos de herramientas para que el usuario no tenga esa percepción que en nada contribuye a su confianza en la asistencia”.

Puesta en valor de la AP

Por otro lado, una mayor implicación de los profesionales y directivos es imprescindible para fortalecer la AP, así como para ponerla en valor.  “A nivel de pacientes, este Servicio, que es al primero que recurren, está muy bien considerado, pero, tal y como se ha visto en la pandemia, no se ha puesto en valor su trabajo”.

En su opinión, tanto desde el ámbito político, como de gestión, sindicales, e, incluso, diputados del Congreso, siempre recurren al agasajo a la AP para hablar del buen funcionamiento de la Sanidad. “Sin embargo, a la hora de la verdad son discursos vacíos, porque no quedan reflejados en los presupuestos, que siguen siendo muy escasos. Su apoyo a la AP debe de traducirse en algo más que palabras bonitas”, insiste.

La portavoz de la SEDAP considera que uno de los problemas es que los que toman las decisiones sobre los sistemas sanitarios no utilizan la AP del SNS. “Diputados, altos cargos del Gobierno, jueces, fiscales, el funcionariado… no recurren a ella porque tienen el sistema Muface, que les da cobertura, pero sí deciden sobre los presupuestos; que nunca llegan al crecimiento con el que dotan al nivel hospitalario”, se lamenta.

En la encuesta, los profesionales abogan también por la mejora de la atención a los usuarios, optimizando los procesos internos; así como la incorporación de herramientas tecnológicas para mejorar la accesibilidad, a través de, por ejemplo, la telemedicina. Estas propuestas en las que trabajarán desde la SEDAP serán presentadas en su próximo congreso que se celebrará en junio en Sevilla.

Trabajo en equipo

“Trasladaremos también los resultados de la encuesta a los distintos departamentos de salud de las CC. AA. y al Ministerio de Sanidad, para que incluyan en sus planes de actuación las sugerencias de los profesionales”, añade la vocal de la SEDAP, al tiempo que apunta que el reto del siglo XXI es trabajar con los pacientes como equipo sanitario, a lo que debiéramos añadir también el aspecto social en el acompañamiento en la enfermedad del paciente.

“Los profesionales sanitarios lo han dejado claro: las acciones en AP no tienen que ser puntuales o individuales. Todos los sanitarios tienen que ir de la mano para que el paciente lo sienta. Para ello, todos tenemos que estar coordinados en su asistencia. Es imprescindible potenciar procesos asistenciales integrales”, concluye.

Planes de acción

Según sugieren los resultados y conclusiones de la encuesta, desde la SEDAP se propone trabajar en los siguientes ámbitos:

  • Fortalecimiento del rol de los profesionales sanitarios y su liderazgo, maximizando sus competencias o incluso incorporando nuevos perfiles profesionales.
  • Mejora de los procesos de atención a los usuarios optimizando los procesos internos (circuitos de comunicación, protocolos y guías).
  • Incorporación de herramientas tecnológicas, para mejorar accesibilidad, a través de la telemedicina.
  • Mejora de la coordinación entre niveles asistenciales, así como adecuación de recursos humanos, materiales e infraestructuras.
  • Potenciación del liderazgo y autonomía de la gestión de los profesionales como uno de los elementos motivadores y de transformación de gestión en AP.
  • Fomento de la implicación de profesionales y directivos en los cambios necesarios para fortalecer y poner en valor la Atención Primaria de salud, muchos de los cuales deben nacer desde el ámbito del EAP.