“El mayor riesgo de la vacunación es que no se realice”. Es el mensaje clave del documento elaborado por el Colegio de Médicos de Bizkaia (CMB) con la colaboración de prestigiosos expertos en microbiología como los doctores Miren Basaras, Ramón Cisterna y el exasesor de la OMS, Rafael Bengoa.

Vacunar, vacunar y vacunar y reforzar la Atención Primaria (AP) con dotación de recursos suficientes con criterio científico y rigor son las fórmulas, en opinión del CMB, presidido por el doctor Cosme Naveda, para salir adelante.

Desde la autoridad que le proporciona el conocimiento médico, en el documento del CMB comparte una serie de reflexiones; la principal es expresar su preocupación y formular algunas recomendaciones ante los cambios de criterio, las continuas variaciones en la estrategia de vacunación ante la COVID-19 y algunas de las decisiones tomadas en algunos países europeos, en el Estado español y en la Comunidad Autónoma Vasca.

Consideran que es evidente, porque lo ven en las consultas, que todo ello genera en los ciudadanos de a pie (que no tienen por qué saber nada de medicina, ni de virus ni de vacunas y que están esperando mensajes claros) desorientación, incertidumbre, dudas, temor…

Confianza de la población

Cosme Naveda presidente del COMB

Cosme Naveda, presidente del Colegio de Médicos de Bizkaia.

A pesar de estar anhelando que le llegue el turno para vacunarse, es indispensable que la población pueda confiar en que la estrategia que se está siguiendo es la adecuada. Y es labor de las autoridades, como máximas responsables de su diseño y puesta en práctica, demostrar que el plan previsto está basado en la evidencia científica y no en otros intereses.

En cuanto a los efectos secundarios achacados a la vacuna, “es importante poner de manifiesto que toda acción terapéutica, farmacológica o no, conlleva un riesgo en sí misma y que en este caso la relación riesgo/beneficio es enormemente favorable”.

Además de este mínimo riesgo, está demostrado que la vacunación ante la COVID-19 protege a las personas de la enfermedad grave, de la hospitalización y del fallecimiento, por lo que pedimos confianza en el arma más potente de la que disponemos para terminar con esta pandemia.

La comunidad científica y la Agencia Europea del Medicamento (EMApor sus siglas en inglés) han declarado reiteradamente que los riesgos potenciales que pueden presentar cualquiera de las cuatro vacunas de las que disponemos en este momento son muy bajos en relación con los beneficios y la seguridad que reporta la inmunización.

Más vacunación

Por ello, el CMB reclama a las autoridades sanitarias vacunación, vacunación y vacunación para cuantas más personas y cuanto antes, utilizando todas las vacunas actuales y futuras que en cada momento sean aprobadas y recomendadas por la EMA para cada rango de edad.

Hacer caso omiso o contravenir directamente las indicaciones de los organismos de referencia solo serviría para provocar mayor recelo en una población perpleja ante los constantes bandazos y cambios de criterio por parte de quienes tienen la responsabilidad de velar por la seguridad de todos los habitantes de este país. Es fundamental que el mayor número de personas estén vacunadas en el menor tiempo posible.

Miren Basaras, microbióloga de la UPV

Miren Basaras, microbióloga de la UPV-EHU.

La infinidad de informaciones contradictorias que recibe la ciudadanía diariamente desde los medios de comunicación, lejos de proporcionarle la información que necesita, la sumerge en un peligroso estado de confusión y temor.

La intoxicación a la que se está sometiendo a la población “está originando un alarmante aumento de los casos de ansiedad de los que las médicas y los médicos somos testigos en nuestras consultas.  Desde el CMB queremos apelar a la labor pedagógica que pueden realizar los medios de comunicación”.

Sensacionalismo

Desde el CMB piden a los medios que eviten al máximo el sensacionalismo y hagan hincapié en su faceta de servicio público; que ayuden a la ciudadana y al ciudadano medio a interpretar lo que está ocurriendo, por qué está ocurriendo, qué se está haciendo al respecto y con qué fin. Y que lo hagan con el máximo rigor, tratando la noticia con su valor real y no con su valor supuesto.

En su opinión, no es admisible ni ético que la población esté recibiendo como opiniones expertas las vertidas en programas de entretenimiento por personas sin conocimientos ni criterio científico al igual que no lo es la utilización de titulares sensacionalistas cuyo objetivo, lejos de ser el de informar, es el de obtener el mayor número de clics.

Todavía queda mucho trabajo por hacer antes de que esta pandemia pueda darse por finalizada. El virus y sus esperables mutaciones van a continuar rondando, lo que obliga a seguir con atención la evolución de los contagios.

Rafael Bengoa, exasesor de la OMS

Rafael Bengoa, exasesor de la OMS.

“Para controlarla, además de persistir en el proceso de vacunación (quizá haya también que realizar revacunaciones periódicas) a la mayor velocidad posible y mantener las medidas básicas de seguridad, es fundamental conocer en tiempo real y en cada momento y situación cómo se está propagando el virus”.

Reforzar el rastreo

Y para ello, según el documento, es indispensable seguir reforzando la capacidad de testeo, de rastreo y de seguimiento de cada caso.

Por eso, animan a que cada persona siga asumiendo su responsabilidad y, llegado el momento, colabore sinceramente con las y los rastreadores, ya que no se trata de demonizar o castigar a nadie, sino de romper la cadena de trasmisión.

Del mismo modo, reclaman a la administración que siga proporcionando los recursos necesarios para que la labor se pueda llevar a cabo con la eficacia requerida sin descuidar por ello otras áreas de la atención médica y sanitaria ajenas a la COVID-19.

Porque reconocen que los Servicios de salud mental desbordados por el aumento de personas están presentando cuadros severos de ansiedad, pacientes con enfermedades crónicas que prácticamente han desaparecido de las consultas como si la consigna fuera «no molestar», la dificultad para llevar a cabo la detección precoz de enfermedades potencialmente graves…

Si no asumimos ya la realidad de esta situación, recalcan, es posible que, en un futuro no muy lejano, nos encontremos con un sistema sanitario deficiente y empobrecido que hace poco más de un año nos habría resultado impensable en la Euskadi del siglo XXI.

Criterio científico, coherencia en las actuaciones, información veraz, rigor, transparencia, responsabilidad individual y colectiva, dotación de recursos, refuerzo de la Atención Primaria y vacunación, vacunación, vacunación. “Si nos aplicamos, entre todas y todos, lo conseguiremos”.