Ante la evolución de los acontecimientos y el esfuerzo conjunto de la comunidad científica mundial, se está generando gran cantidad de información que se modifica rápidamente con nuevas evidencias.  Es por ello que el Ministerio ha publicado una nueva actualización sobre el desarrollo de vacunas COVID, pero también sobre la duración de la inmunidad.

El objetivo es hacer un resumen analítico de la evidencia científica disponible en torno a la respuesta inmune generada por el individuo frente a la infección por SARS-CoV-2. También respecto a los avances en el desarrollo de vacunas. Así, en esta actualización se ha  revisado el desarrollo de vacunas frente a SARS-CoV-2.

En concreto, en esta revisión, se analizan los datos disponibles de aquellas vacunas ya aprobadas o en desarrollo cuyas compañías han publicado resultados. Así se realiza una comparativa de los estudios existentes en cuanto a la evidencia de los ensayos respecto a los resultados en la práctica clínica real.

Duración de la inmunidad

Entre la información más destacada de este informe, se aporta evidencia sobre la duración de la inmunidad. En primer lugar, el documento aclara que se ha demostrado que la infección por SARS-CoV-2 produce una respuesta celular de CD4+ y CD8+ potente. Es decir, que está a favor de la inmunidad protectora tras la infección natural.

De esta forma, el documento plantea que para responder a la pregunta de si el SARS-CoV-2 induce la memoria inmunitaria, se necesitan datos de al menos 6 meses después de la infección. Actualmente se encuentran disponibles algunos estudios que han evaluado la memoria de las células T y B a los 6 meses o más después de la infección.

Al evaluar específicamente las células T a los 6 meses después de la infección en 95 sujetos, un estudio encontró células TCD4 + de memoria en el 90 por ciento de los casos. Asimismo, se encontraron células TCD8 + de memoria en el 70 por ciento de los casos. Las células B de memoria se han evaluado 6 meses después de COVID-19 en múltiples estudios.

Por otra parte, se ha demostrado que las células B de memoria aumentaron con el tiempo, con más células B de memoria RBD a los 6 meses que al mes de la infección. Además, a los 6 meses, las células no solo habían aumento en número, sino que habían experimentado una maduración por afinidad y expresaron anticuerpos neutralizantes de mayor potencia.

Así, a la espera de nuevos estudios, con los datos disponibles hasta ahora, es probable que la memoria de las células T, la memoria de las células B y los anticuerpos persistan durante años en la mayoría de las personas infectadas por el SARS-CoV-2.