Un año más con la llegada del frío comienza a planificarse la campaña de la vacunación de la gripe, y con el objetivo de hacer esta lo más eficaz posible, el Ministerio de Sanidad recuerda cuáles son los grupos de personas de riesgo que deberían ponerse dicha vacuna. Cabe recordar que la vacunación antigripal es la medida más efectiva para evitar la aparición de complicaciones causadas por el virus de la gripe en las personas que tienen un mayor riesgo de adquirirla.

Para que la vacunación sea eficaz es preciso utilizar siempre la vacuna correspondiente a la temporada en curso, ya que su composición puede ser distinta cada año, y repetir la vacunación todos los años en el cuarto trimestre. En este sentido, para la temporada 2019-2020, la vacuna trivalente antigripal recomendada por la OMS para el hemisferio norte contiene las siguientes cepas: cepa análoga a A/Brisbane/02/2018 (H1N1)pdm09; cepa análoga a A/Kansas/14/2017 (H3N2); cepa análoga a B/Colorado/06/2017 (linaje B/Victoria/2/87)

Por otra parte,  desde el Ministerio de sanidad también informan de que en la temporada pasada se vacunó el 54,2 por ciento de la población española de 65 y más años de edad, lo que supuso un total de 4.761.626 vacunados en este grupo de edad.

Grupos de riesgo

Respecto a la lista de personas pertenecientes a grupos de riesgo esta incluye especialmente a  personas mayores, preferentemente a partir de los 65 años de edad. En cuanto a los menores de esas edad,  se cita a las personas con enfermedades crónicas cardiovasculares (excluyendo hipertensión arterial aislada) neurológicas o respiratorias, incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma; a los menores entre los 6 meses y los 18 años de edad, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico; personas de cualquier edad institucionalizadas de manera prolongada; menores entre los 6 meses y los 2 años de edad con antecedentes de prematuridad menor de 32 semanas de gestación; además de mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación.

También se cita una larga lista de patologías como  diabetes mellitus; obesidad mórbida; enfermedad renal; trastornos de coagulación; hemoglobinopatías y anemias; asplenia o disfunción esplénica grave;  enfermedad hepática crónica, incluyendo alcoholismo crónico; enfermedades neuromusculares graves;  inmunosupresión; cáncer y hemopatías malignas; implante coclear o en espera del mismo; fístula de líquido cefalorraquídeo;  enfermedad celíaca; enfermedad inflamatoria crónica.

Por último, en cuanto a gremios profesionales, se hace especial hincapié en personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones. En esta lista se incluyen personal de centros sanitarios; personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o mayores; o personas que conviven en el hogar, incluidos los menores a partir de los 6 meses de edad, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial.