Finalmente habrá que esperar a septiembre para saber si el Partido Socialista consigue convencer a Unidas Podemos y convertir a Pedro Sánchez en presidente del Gobierno. Este jueves el enfrentamiento fue severo y sin visos de reconciliación. En las horas de debate de investidura, la Sanidad en sí apenas tuvo protagonismo más allá de la expresión “cordón sanitario”, que poco tiene que ver con el Sistema Nacional de Salud; sin embargo, el Ministerio de Sanidad se convirtió en ‘la moneda de cambio’ con la que se negoció para convencer a la formación morada.

De hecho, en la última propuesta de Unidas Podemos al PSOE se incluía la petición del Ministerio de Sanidad:

– Vicepresidencia de Derechos Sociales y de Igualdad, con competencias para reformar el sistema de cuidados, Educación de 0 a 3 años y Dependencia.

  • Ministerio de Sanidad y Consumo, con competencias para asegurar Sanidad universal real y frenar las privatizaciones.
  • Ministerio de Trabajo, con competencias para subir el salario mínimo interprofesional y derogar la reforma laboral del Partido Popular.
  • Ministerio de Ciencia y Universidades, con competencias para aumentar la financiación en Ciencia e Innovación al 2 por ciento del PIB durante la legislatura.

Como confirmó posteriormente Pedro Sánchez, el gran escollo ha sido el Ministerio de Trabajo, ya que la propuesta de los socialistas incluía:

  • La Vicepresidencia de Derechos Sociales.
  • El Ministerio de Sanidad y Consumo.
  • El Ministerio de Vivienda y Economía Social.
  • El Ministerio de Igualdad.

 

“Una humillación”

Para Pablo Iglesias, líder de Unidas Podemos, esta propuesta fue calificada como “una humillación”, ya que se trata de Ministerios con escaso margen de maniobra al estar las competencias transferidas a las CC. AA. Esta postura fue muy criticada por voces destacadas del sector sanitario, como Gaspar Llamazares, médico y exlíder de Izquierda Unida, quien respondió en redes sociales: “A mí también me duele el desprecio, desde hace mucho tiempo, a las competencias materiales y potencialidades simbólicas del Ministerio de Sanidad. Decir que personal, farmacia, tecnologías, salud pública no son nada…”.

También el candidato a la Presidencia del Gobierno rechazó la idea de la humillación en el debate de investidura previo a la votación en el Congreso: “¿Alguien puede considerar una humillación ser vicepresidente del Gobierno de Derechos Sociales? ¿Es humillante ser ministro de Sanidad y Consumo? ¿Es humillante ser ministro de Vivienda y Economía Social? ¿Es humillante ser ministra de Igualdad?”.

Unas horas después, en una entrevista concedida a Telecinco, Pedro Sánchez volvió a justificar su propuesta: “Hemos tratado de hacer una oferta respetuosa y generosa. No ha funcionado, pero no es el final. Mi responsabilidad como representante de la primera fuerza política de este país es que España tenga Gobierno cuanto antes. Y voy a trabajar por ello”.

Próximos pasos

Los siguientes pasos serán que el Rey Felipe VI convocará otra ronda de consultas con los partidos políticos que lograron representación parlamentaria en las elecciones del 28 de abril. A partir del 23 de septiembre, transcurridos dos meses desde la primera votación de investidura, si ningún candidato alcanza la mayoría del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del presidente del Congreso. El 10 de noviembre es la fecha que se baraja para convocar las siguientes Elecciones Generales.