Una nueva investigación del Hospital Universitario de Copenhague, (Dinamarca) muestra que cuanto mayor es el número de embarazos perdidos tiene una mujer, mayor es su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, según publican en ‘Diabetologia’, la revista de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes.

El estudio es realizado por la Dra. Pia Egerup, del Hospital Universitario de Copenhague, Dinamarca, y sus colegas.publicada en Diabetologia (la revista de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes [EASD])

La pérdida del embarazo es un evento común, y la investigación previa lo ha relacionado con el desarrollo posterior de enfermedades cardiovasculares e insuficiencia cardíaca. En este estudio, los autores investigaron si la pérdida del embarazo se asoció con el desarrollo posterior de diabetes tipo 2.

Utilizando una cohorte nacional danesa, los autores identificaron a todas las mujeres nacidas entre 1957 y 1997 con un diagnóstico de diabetes tipo 2 durante el período 1977 a 2017. Cada mujer con diabetes fue emparejada por año de nacimiento y nivel educativo con 10 mujeres control sin diabetes en el población danesa general. Luego se utilizó el modelo estadístico para calcular las probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 con diferentes números de pérdidas de embarazo.

El estudio identificó a 24.774 mujeres con diabetes tipo 2 y seleccionó 247.740 controles sin diabetes. Las mujeres que habían experimentado 1, 2 o 3 pérdidas de embarazo tenían un 18%, 38% y 71% más de riesgo, respectivamente, de desarrollar diabetes tipo 2 en comparación con las mujeres embarazadas sin pérdida de embarazo.

Las mujeres que nunca habían estado embarazadas tenían un riesgo 56% mayor de desarrollar diabetes tipo 2 en comparación con las mujeres que habían estado embarazadas con cualquier cantidad de pérdidas desde cero en adelante. Se encontraron resultados similares después del ajuste por obesidad y diabetes gestacional.

Los investigadores, dirigidos por la doctora, Pia Egerup dicen: “No podemos descartar que la angustia psicológica relacionada con la pérdida del embarazo pueda iniciar cambios en el estilo de vida que aumentan el IMC y, por lo tanto, el riesgo de diabetes tipo 2. Solo teníamos información sobre el IMC para el 12% de los casos y el 17% de los controles como esta información se registró por primera vez en mujeres embarazadas desde 2004”.

“Sin embargo –añaden–, nuestro análisis de subgrupos en el que ajustamos la obesidad aún mostró una asociación significativa entre la pérdida del embarazo y la diabetes tipo 2, con más pérdidas que conducen a un mayor riesgo. Este análisis de subgrupos indicó que el mayor riesgo de diabetes tipo 2 en mujeres con pérdida de embarazo no puede explicarse solo por la obesidad”.

Los autores afirman que la asociación entre la pérdida del embarazo y la diabetes tipo 2 podría deberse principalmente a componentes inmunológicos y / o metabólicos compartidos.

“Quizás el mismo antecedente genético podría predisponer a un mayor riesgo tanto de pérdida del embarazo como de diabetes tipo 2 –apuntan–. Además, la pérdida del embarazo podría iniciar una cascada inmunológica que también podría conducir a una diabetes tipo 2 posterior. Además, es posible que las condiciones metabólicas prediabéticas, presentes antes del diagnóstico de la diabetes, puedan influir en la asociación”.

La asociación fue más fuerte en mujeres con una alta probabilidad de pérdidas en el embarazo con fetos cromosómicamente normales (pérdidas euploides) y pérdidas con antecedentes inmunológicos (por ejemplo, pérdida recurrente del embarazo sin parto previo y muerte fetal). Los autores dicen que esto respalda la teoría de que la asociación podría estar influenciada por factores inmunológicos o metabólicos.

Sugieren que las mujeres con tres o más pérdidas de embarazo podrían controlar su perfil de azúcar en la sangre con mayor frecuencia para que se puedan ofrecer consejos sobre el estilo de vida para reducir su riesgo y se puedan aplicar intervenciones temprano si se desarrolla diabetes.

“Encontramos una asociación significativa y consistente entre la pérdida del embarazo y la diabetes tipo 2 posterior que aumentó con el aumento del número de pérdidas –alertan–. Por lo tanto, la pérdida del embarazo y la pérdida recurrente de embarazos son factores de riesgo significativos para la diabetes tipo 2 posterior. Los estudios futuros deberían explorar si esta asociación se debe a factores de fondo comunes o condiciones metabólicas prediabéticas”.