El número total de donantes ha aumentado en un 7 por ciento a fecha de 31 de mayo con respecto a los cinco primeros meses del año 2018. Las donaciones con un mayor incremento han sido pulmón (5%), hígado (3%) y riñón (2,2%), según ha detallado en rueda de prensa la directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Domínguez Gil, con motivo del Día Nacional del Donante. Este año, la celebración rinde un especial homenaje a la donación pediátrica.

Según los datos oficiales, entre 2010 y mayo de 2019 se han efectuado un total de 1.309 trasplantes infantiles en España. De ellos, 62 en los 5 primeros meses de este año. El 63 por ciento de los donantes tenía entre 1 y 10 años. En este periodo, se han registrado 314 donantes infantiles (1,8% del total).

Del total, 989 (75%) se han realizado con órganos procedentes de donantes fallecidos, tanto infantiles como de adultos, y 320 (25%) de donantes vivos. El 58 por ciento de los trasplantes de donante fallecido se realizan con órganos de donantes infantiles. En cuanto al tipo de trasplante de donante vivo, 182 han sido hepáticos y 138 renales.

Además, hasta 74 trasplantes infantiles (5,7% del total) se han llevado a cabo gracias a órganos de centros extranjeros. En este caso, la mayoría de los donantes son infantiles (89%), el 81 por ciento tiene menos de 11 años y el 47 por ciento menos de 3.

Hablar de donación pediátrica es hablar de una ‘generosidad con mayúsculas’ que aflora en el momento más doloroso de la vida de unos padres tras perder a un hijo. Pero cuando se produce, muchos padres son capaces de apoyarse en la donación de órganos y tejidos, dándole algún sentido a esta gran pérdida. En muchos casos se adelantan a los coordinadores de trasplantes, ofreciendo ellos mismos esta opción. Con su gesto, estas personas quieren aliviar el sufrimiento de otros padres y otros niños en lista de espera para trasplante.

Así lo ha asegurado la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en funciones durante la rueda de prensa. “Los datos de la ONT señalan que estamos logrando invertir la tendencia decreciente de la donación pediátrica, ha comentado María Luisa Carcedo.

En su intervención, ha subrayado la escasez de órganos como el principal obstáculo para el trasplante infantil. “Afortunadamente en nuestro país, la mortalidad infantil es muy reducida. Esto implica una escasez de órganos adecuados en sus características para el trasplante de los niños, que en muchas ocasiones se puede suplir con la donación de vivo o la de donante adulto fallecido, pero no siempre es posible. De ahí que la donación pediátrica adquiera un significado especial”, ha comentado.

La ministra en funciones ha destacado asimismo el impacto emocional que la donación pediátrica supone para los coordinadores de trasplante y profesionales sanitarios implicados en el proceso de donación. “Muchos de ellos se sorprenden de ver cómo hay padres que, en pleno duelo, ofrecen de forma espontánea la donación.”