El otoño aumenta los casos de disfonía. Y este año cobra una relevancia especial. Los principales síntomas de la COVID-19 son la fiebre, la tos y la dificultad respiratoria, pero también se observa el dolor de garganta y la afonía. Muchas veces estos síntomas se han confundido con los de la alergia. Ahora los especialistas afrontan el reto de distinguir entre la afonía causada por un posible contagio de SARS-CoV-2 con la falta de voz provocada por la vuelta al trabajo presencial. Los expertos recuerdan que el buen funcionamiento del sistema inmunitario es fundamental para combatir enfermedades víricas como los coronavirus.

La prevalencia de la disfonía alcanza el 75% en grupos específicos de población, según ha comentado Paula Martínez Pascual, especialista del Servicio de Otorrinolaringología (ORL) del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid. Como ha añadido, es muy probable que cualquier persona en algún momento de su vida sufra afonía.

Causas de la disfonía

En la vuelta al trabajo tras las vacaciones estivales, los especialistas observan un aumento de los casos de disfonía. Algunas de las profesiones más afectadas son los profesores, los cantantes, los teleoperadores, los periodistas, los monitores de gimnasio, etc. En general, todos aquellos profesionales que utilizan su voz de forma habitual.

La disfonía puede deberse a una causa puntual, como un proceso infeccioso en las vías aéreas superiores, o puede ser crónica, por otro tipo de patologías laríngeas. Los principales síntomas son:

  1. La ronquera.
  2. La afonía.
  3. La fatiga vocal.
  4. La voz aérea.
  5. Necesidad constante de inspirar.
  6. Extensión fonatoria reducida.

 

La laringitis aguda y el abuso vocal son las causas más frecuentes de la disfonía. También son perjudiciales el tabaco y el alcohol, así como cualquier sustancia que irrita la garganta. Los traumatismos laríngeos, los tumores de laringe y la parálisis de las cuerdas vocales causan igualmente disfonía. Además, se han observado problemas de voz en pacientes que han sufrido una intubación prolongada.

Conductas de higiene vocal

Para prevenir los problemas de la voz, es recomendable adoptar determinadas conductas de higiene vocal, como explica Carolina Vittar, vocal del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid. Algunas de estas medidas preventivas son:

  1. Mantener una hidratación adecuada.
  2. Corregir la postura corporal.
  3. Realizar calentamiento y enfriamiento vocal.
  4. Hablar con una intensidad moderada.
  5. Evitar toser y carraspear frecuentemente.
  6. Descansar un par de minutos después de cada hora en la que se emplee la voz.
  7. Evitar el consumo de alcohol y tabaco.

 

El otoño aumenta los casos de disfonía: refuerzo del sistema inmunitario

La Sociedad Española de Inmunología (SEI) recomienda a la población mantener una alimentación variada, rica en legumbres, verduras, cereales, fruta, carne, huevos, pescado y lácteos. Todos estos elementos aportan los nutrientes necesarios para un correcto sistema inmunitario. Respecto a los suplementos, esta sociedad científica recomienda estos aportes para aquellas personas con malnutrición o déficit de algún componente. El médico es el responsable de prescribir el complemento adecuado para cada persona.

Según la SEI, los complementos nutricionales solo están indicados en patologías concretas: En ningún caso el paciente debería automedicarse, sobre todo con vitaminas liposolubles, ya que en exceso pueden ser perjudiciales. El médico podría prescribir algunos complementos con oligoelementos, como cobre, hierro, magnesio, selenio o zinc; vitaminas A, B, C, D y E, si así lo considera necesario.