Con más edad, un mayor deterioro funcional, mayor dependencia y una estratificación pronóstica de mayor riesgo. Esas son las características que presenta el perfil del paciente crónico complejo y pluripatológicos hospitalizado en los servicios de Medicina Interna de los hospitales del Sistema Nacional de Salud (SNS). Así se ha puesto de manifiesto en la mesa redonda "El paciente crónico o pluripatológico en el centro de la asistencia sanitaria".

Dicha mesa de trabajo ha sido organizada por el Grupo de Trabajo de Paciente Pluripatológico y Edad Avanzada (PPyEA) de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y se ha celebrado en el marco del 43º Congreso Nacional de Medicina Interna de la SEMI-8º Congreso de la Sociedad Asturiana de Medicina Interna (SAMIN)-8º Congreso Ibérico de Medicina Interna que se está celebrando estos días en Gijón, Asturias.

Según el estudio CRONICOM, elaborado por el mencionado grupo de trabajo de la SEMI, revela que el 61 % de los pacientes que ingresan en Medicina Interna son ya crónicos complejos y que el 40 % son pluripatológicos.

Entre las patologías que más afectan a estos pacientes están la cardiopatía isquémica, el  infarto cerebral y la enfermedad renal crónica. Son enfermedades que producen limitaciones para llevar a cabo las actividades normales de la vida diaria o deterioro en la capacidad mental, así como los tumores que no tienen tratamiento curativo, entre otras.

Relación médico-paciente

Durante la mesa redonda se ha puesto de manifiesto la necesidad de apostar por fortalecer los principios básicos de la medicina haciendo de la relación médico-paciente el principal baluarte para una atención de calidad. También se ha señalado la importancia de conocer al paciente y sus necesidades para ayudarle en toda su extensión y plenitud y de la formación desde su perspectiva.

En ese sentido, se debe considerar que "conocer la propia enfermedad, los fármacos que se toman (sus indicaciones y su posología correcta), indudablemente contribuye a la mejora del control de la sintomatología y reduce los riesgos de las agudizaciones", tal como informa SEMI.

Juana Mateos, de la Escuela Madrileña de Salud, ha subrayado que "las escuelas de Salud para la Ciudadanía son iniciativas de participación comunitaria y de aprendizaje compartido dirigidas a los ciudadanos/pacientes para promover la adopción de hábitos y estilos de vida saludables y fomentar la corresponsabilidad de las personas en el cuidado de su salud y en la autogestión de su enfermedad". Además, "favorecen el intercambio de conocimientos y experiencias y ofrecen a la población información y formación de calidad relacionada con la salud", dice.

Perfil de paciente crónico complejo

Las patologías más prevalentes del paciente crónico complejo con pluripatología que ingresa en los Servicios de Medicina Interna son las enfermedades cardíacas (68 %), seguidas de enfermedad renal crónica (49 %), enfermedades neurológicas (43 %) y respiratorias (32 %). El 60 % tienen un grado elevado de dependencia para las actividades de la vida diaria. Esta población, según indica la doctora Pilar Cubo Romano, coordinadora del Grupo de Trabajo PPyEA y jefa de Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Infanta Cristina de Parla (Madrid).

Este paciente tiene una elevada mortalidad durante los ingresos y, en el seguimiento clínico, una baja calidad de vida relacionada con la salud percibida y alta prevalencia de dependencia de la persona cuidadora. Además, presentan una especial susceptibilidad y fragilidad clínica que conlleva una frecuente demanda de atención. También entrarían a formar parte otras enfermedades crónicas, mucho menos prevalentes de forma individual pero de importante relevancia y afectación individual y familiar, como serían las enfermedades minoritarias, indica la especialista.

Coordinación entre niveles asistenciales

Otro aspecto que se ha puesto de manifiesto en la mesa es la necesidad de que haya una  toma de decisiones compartidas y abandonar el paternalismo médico. La relación y toma de decisiones se deben basar en el convencimiento y el conocimiento del paciente de su patología, para de forma libre guiar el devenir de su enfermedad.

Los profesionales deben buscar un acuerdo con sus pacientes, en una conversación que pretende acercar la evidencia científica a las preferencias y valores de la persona. Los pacientes pluripatológicos se benefician, a través de una valoración multidimensional global, de una estrategia en la que sean verdaderamente el centro del sistema. "Es el sistema sanitario, y no el paciente, el que debe adaptarse para ofrecer la mejor atención y evitar perjuicio para el propio paciente", se ha dicho en la mesa redonda.

Cada paciente debe tener un plan individualizado y compartido entre los distintos niveles asistenciales que promocione el empoderamiento del propio paciente o su cuidador y especifique las actuaciones a realizar en caso de alarma por posible descompensación. Para ello, es preciso mejorar la coordinación y la continuidad asistencial entre diferentes niveles asistenciales, Atención Primaria y centros sociosanitarios o residencias. De esamanera, se mejorará la calidad de la asistencia de estos pacientes, sobre todo en las transiciones asistenciales.

El papel de los internistas

La Medicina Interna, como una especialidad holística que atiende a las personas en su conjunto y no por partes o sistemas, tiene los mecanismos para realizar esta valoración global e individualizada y experiencia sobre la mayor parte de las patologías de los pacientes pluripatológicos, es capaz de valorar de forma global la situación, tanto física como psíquica y social, y de adecuar la medicación evitando la polifarmacia y los efectos indeseados de los fármacos, según han puesto de relieve los participantes en la mesa.

"La cronicidad es una pandemia que precisa de especialistas generalistas con avezadas habilidades clínicas, humanas y organizativas para dar respuesta apropiada a las personas que la padecen". Numerosos expertos abogan por un hospital del futuro basado principalmente en estos profesionales.

En Medicina Interna llevan años de dedicación al paciente crónico complejo, pluripatológico y de edad avanzada, entendiendo que a través de un proceso de colaboración con otras especialidades, en especial con Atención Primaria, debe ofrecer un cambio de paradigma.

En la mesa se concluyó con la idea de que existen distintos perfiles de pacientes crónicos complejos y pluripatológicos, con necesidades muy distintas. El abordaje integral deberá ajustarse a los distintos tipos (edad, cultura digital, capacidad de toma de decisiones, apoyo familiar, etc.) y la continuidad y coordinación inter e intraniveles es imprescindible.

La mesa redonda ha sido moderada por los doctores Juan Igor Molina, del Servicio de Medicina Interna del Complejo Asistencial de Ávila; y Jesús Díez Manglano, presidente de SEMI. En ella han participado: Juana Mateos, de la Escuela Madrileña de Salud; el doctor Ignacio Vallejo, subdirector médico del Hospital de Valme (Sevilla); el doctor José Manuel Casas, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Infanta Cristina de Parla (Madrid); y con Alfredo de Pablos, presidente de la Asociación de Pacientes con Pluripatologías Crónicas.