Las mascarillas FFP2, FFP3 y N95 deberán estar a disposición de los profesionales que atiendan a pacientes con COVID-19 confirmado o con sospecha, según la recomendación realizada por la Comisión Asesora de la Organización Médica Colegial, COVID-19-OMC, en la que participan más de 30 expertos de diferentes áreas. “Las recomendaciones de este informe dan por supuesto que los centros y servicios sanitarios disponen de todos los modelos que son precisos para proteger a su personal y a los pacientes del contagio”, han señalado desde la entidad colegial. Asimismo, considera que la población general debe usar mascarillas quirúrgicas en trasporte público, establecimientos comerciales, empresas, centros y servicios sanitarios, residencias socio-sanitarias y locales donde no se pueda mantener la distancia de seguridad.

 

Protección del personal sanitario

La Comisión Asesora COVID-19-OMC que ha puesto en marcha el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), ha publicado su segundo informe sobre el uso de mascarillas en el ámbito sanitario como elemento fundamental para la protección del personal sanitario frente al contagio de la COVID-19. Este informe incluye también recomendaciones sobre su uso en la población general.

La Comisión ha calificado como “inaceptables” las restricciones de adquisición o distribución que se han producido. Considera que en la actualidad son plenamente evitables y da por supuesto que los centros y servicios sanitarios disponen de todos los modelos que son precisos para proteger a su personal y a los pacientes del contagio.

Tras estas consideraciones, se propone que las mascarillas autofiltrantes FFP2, FFP3, N95 (siempre sin válvula) estarán a disposición de los profesionales de acuerdo con lo siguiente:

  • Se utilizarán las mascarillas FFP2 sin válvula en pacientes con COVID-19 confirmado o con sospecha, en consultas, atención domiciliaria, hospitalización, transporte, urgencias, cirugía y otros procedimientos e intervenciones. Las urgencias vitales se atenderán siempre como si fueran casos positivos de COVID-19. También en farmacia hospitalaria y comunitaria con focos de alta transmisión de la enfermedad, en laboratorios para el personal más expuesto, o en las tareas de limpieza y mantenimiento en zonas donde se hayan podido emitir gotas o aerosoles.
  • Se deberán utilizar mascarillas FFP3 En intervenciones y procedimientos donde se hayan podido producir aerosoles por pacientes COVID-19 o con sospecha.
  • Las mascarillas quirúrgicas se utilizarán en la atención sanitaria de pacientes de los circuitos NO-COVID-19.

 

Propuestas de utilización de mascarillas para la población

El informe incluye también propuestas de utilización de mascarillas para la población general y considera que:

  • Se deben usar mascarillas quirúrgicas en el trasporte público y en los establecimientos comerciales, empresas, centros y servicios sanitarios, residencias sociosanitarias y locales donde no se pueda mantener la distancia de seguridad, así como locales cerrados, y siempre que no se pueda mantener la distancia de seguridad.
  • Insiste en que la protección que aportan depende de su buen uso, así como de que se complemente con el lavado de manos, antes y después de su utilización.
  • Las mascarillas auto-filtrantes (N95, FFP2, FFP3) no se recomiendan para su uso por la población general; sí se recomiendan para pacientes inmunodeprimidos y por indicación clínica.
  • Incide en que los pacientes que acuden a los centros y servicios sanitarios deben estar provistos, con carácter general, de mascarilla quirúrgica desde el punto de entrada y clasificación.
  • Aconseja el uso de mascarillas quirúrgicas en las reuniones de hasta 10 personas que se permiten a partir de la Fase 1 con personas no convivientes.
  • Consideran que no son necesarias en espacios abiertos siempre que esta distancia se mantenga y se insiste en que la protección que aporta la mascarilla quirúrgica depende de su buen uso, y de que se complemente con el lavado de manos antes y después de su utilización.

Situaciones especiales

El informe hace recomendaciones también para otras situaciones como Farmacia hospitalaria y comunitaria, en focos de mucha transmisión de la enfermedad; en laboratorios en los que el personal que manipule y procese muestras respiratorias o de cualquier otro tipo (sangre, orina, heces…), y en servicios de mantenimiento y limpieza en zonas donde se hayan generado aerosoles o gotas de Flügge de pacientes COVID-19. En estos casos, recomienda la utilización de mascarillas FFP2, además de las medidas habituales de seguridad.