“El problema de la producción de vacunas COVID-19 no depende de las patentes”. Así lo ha indicado Juan López-Belmonte Encina, presidente de Farmaindustria. “Las compañías ya han desarrollado acuerdos con prácticamente todas las empresas que tenían plantas de fabricación en el mundo”, ha indicado el también responsable del laboratorio ROVI, que ha intervenido en un encuentro de Foro Salud, organizado por Nueva Economía Fórum, con el apoyo de Bidafarma y Microsoft.

“Las compañías españolas han tenido una gran respuesta ante la situación provocada por la COVID-19, en colaboración con las autoridades y otros agentes del sector”, ha indicado. También ha defendido la adaptación de la industria farmacéutica. “En ningún momento ha habido problemas graves en el suministro de medicamentos, y, cuando han surgido, se han solventado de inmediato”, ha destacado.

Respecto a la investigación, ha defendido que “España es el primer país de Europa en la realización de ensayos clínicos relacionados con el coronavirus. Se ha realizado un trabajo muy duro durante muchos años”.

La producción de vacunas COVID-19

Frente al problema de producción de vacunas COVID-19, López Belmonte ha defendido el modelo industrial que sigue el sector farmacéutico. “Es un modelo de éxito. El 95 por ciento de los fármacos se desarrollan gracias a la investigación de los laboratorios privados. Este modelo ha permitido que en menos de un año tengamos varias vacunas efectivas contra el COVID-19. Todas las compañías que han desarrollado vacunas han llegado a acuerdos con cualquier empresa que pudiera fabricar el fármaco. En total, se han contabilizado más de 600 acuerdos”.

Según ha señalado, “este modelo sería imposible sin una protección industrial. El problema de la producción no podría resolverse con las patentes”, ha recalcado.

Confianza en las agencias reguladoras

A la pregunta de cómo se podría mejorar la compra centralizada de vacunas por parte de la Comisión Europea, López-Belmonte ha recordado que la situación provocada por la pandemia era “imprevisible”. “La crisis sanitaria comenzó en los países asiáticos. Hemos tenido la prepotencia de pensar que no iba a llegar aquí, porque somos una sociedad desarrollada. Nos sirve para hacer autocrítica”.

En su opinión, la Comisión Europea “ha seguido un criterio lógico”. “Ha apostado por las tecnologías ya existentes y, en menor medida, por las nuevas vacunas ARNm. Tenemos que ser disciplinados, y, más que cuestionar las medidas que toman nuestros gobernantes, debemos seguir las recomendaciones de la EMA. Las vacunas van a llegar en gran medida en los próximos meses y debemos confiar en su seguridad y eficacia”.

En defensa de las agencias reguladoras

La Agencia Europea del Medicamento y las agencias nacionales tienen “una solvencia máxima”, ha dicho el presidente de la patronal farmacéutica. “Por ello, mi nivel de confianza con las vacunas es máximo. Si mañana me llamaran para vacunarme con la vacuna de AstraZeneca, iría sin dudarlo. Las compañías y la Administraciones deberíamos enviar mensajes de tranquilidad. La realidad de la pandemia es muy compleja, nadie estaba preparado. Tenemos que ser disciplinados y seguir las directrices de las instituciones. Cualquier vacuna que apruebe la EMA y la AEMPS (Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios) estaré dispuesto a aceptarla. Y estoy deseando vacunarme”.

Planta de Rovi en Granada

López-Belmonte también ha respondido a una pregunta relacionada con los Laboratorios Farmacéuticos Rovi, que preside. Recientemente, esta compañía ha anunciado que va a reforzar su colaboración para la fabricación del principio activo de la vacuna ARNm contra la COVID-19 de Moderna. Para ello, realizará una inversión industrial en las instalaciones que tiene en Granada.

En términos generales, ha criticado cierta “infrafinanciación de los centros públicos de investigación”. “Debemos dotarles de los medios adecuados para que puedan colaborar con las compañías privadas”, ha dicho.

Medicamentos como herramientas terapéuticas

También ha participado en el encuentro virtual Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. “Los medicamentos no pueden concebirse como un gasto, sino como una herramienta terapéutica que ahorra miles de vidas. Lo estamos viendo en la actualidad. Solo los fármacos y, sobre todo, las vacunas permiten que salgamos de esta situación. Debemos invertir con determinación en Sanidad y en el desarrollo de los medicamentos. En esto, la colaboración público-privada es fundamental”.

Por su parte, Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), ha mostrado su preocupación por la falta de atención a las enfermedades no-COVID-19. Asimismo, ha reivindicado las particularidades de los pacientes con patologías crónicas.

Asimismo, José Martínez Olmos, exsecretario general de Sanidad, ha destacado el papel de los profesionales sanitarios a la hora de afrontar la pandemia. También ha elogiado la actitud de los pacientes, las oficinas de farmacia y la industria farmacéutica, entre otros sectores. “Nunca estaremos lo suficientemente agradecidos”. Respecto al debate de las patentes, ha dicho que comprende la preocupación que existe “a nivel mundial” para conseguir la máxima disponibilidad de dosis en el menor tiempo posible.