“La esperanza de vida aumenta en todo el mundo, pero una vida más larga carece de valor si la calidad se ve comprometida debido a la mala salud y la pérdida de autonomía… La inversión en acceso a pruebas y tratamientos efectivos para ayudar a mantener y mejorar la capacidad funcional de una persona es fundamental”, decía la Dra. Jane Garret, secretaria General de la Federación Internacional sobre el Envejecimiento, en un reciente congreso médico en Barcelona.

Esto incide muy especialmente en lo concerniente a las patologías cardiovasculares, por lo que el estudio ETNA (Edoxaban Treatent in routiNe clinical prActice), presentado por Sankyo en el Congreso ESC2019 de París, muestra la esperanza que da la efectividad y seguridad del uso de edoxabán como anticoagulante en pacientes mayores y muy mayores que habían sufrido FANV con o sin antecedentes de hemorragia intercraneal.

En este último Congreso Europeo de Cardiología (ESC 2019) celebrado en París, la compañía Daiichi Sankyo presentó los resultados globales y europeos en vida real en pacientes no preseleccionados con Fibrilación Auricular No Valvular-FANV tratados con edoxabán (LIXIANA), incluyendo también a quienes padecían comorbilidades. Precisamente, el principal objetivo de ETNA-AF es este, recopilar información sobre el uso de edoxabán en la práctica clínica, analizando la seguridad y eficacia de este anticoagulante oral en pacientes con FANV y de edad avanzada. Como programa global, ETNA-AF combina evidencia de diferentes estudios no intervencionistas en 24.962 pacientes tanto de Europa, donde serán seguidos durante cuatro años, como del Este de Asia y Japón, donde serán controlados durante dos años, en una única base de datos.

La FA es un trastorno del ritmo cardíaco asociado con morbilidad y mortalidad sustanciales, porque la sangre ralentizada puede coagularse en el corazón y estos coágulos pueden llegar a otros órganos, entre ellos, al cerebro donde producirán accidentes cerebrovasculares; de hecho, uno de cada cinco de estos accidentes es debido a AF y quienes la sufren tienen entre tres y cinco veces más probabilidades de padecer un accidente vascular. Si en 2012 más de seis millones de europeos la padecieron, hacia mediados de siglo se prevé que la cifra se duplique. La utilización del anticoagulante de toma única diaria-ACOD edoxabán es una forma segura de regular la coagulación en el torrente sanguíneo porque inhibe directamente el factor Xa, uno de los factores reguladores de la cascada de reacciones de coagulación.

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Sistema eficaz y seguro de anticoagulación para las personas de edad avanzada

Según lo que recoge el análisis ETNA, en esos 24.962 pacientes de edad avanzada y con FA tratados con edoxabán, sus tasas de sangrado mayor (incluyendo hemorragia intercraneal) y las tasas de ictus isquémico fueron en general bajas entre todos los grupos de mayores. Además, aunque la mortalidad por cualquier causa y también cardiovascular, como era previsible, aumentó con la edad, tras la toma de edoxabán la mortalidad cardiovascular fue la de menor aumento relativo entre todas las causas de fallecimiento en la totalidad de grupos de edad. A destacar que no se han detectado incrementos en las tasas de hemorragias intercraneales con la edad, confirmando en estudios adicionales más recientes de un año en 12.574  (de diez países europeos) pacientes de FA mayores no seleccionados con comorbolidades y tratados con edoxabán, que la incidencia de eventos clínicos tanto para tasas de hemorragias como para tasas de ictus era baja; además, la mortalidad por cualquier causa ocurrió en el 3,55% de los pacientes por año, lo que puede considerarse como baja en un contexto de alto riesgo como son las personas de edad muy avanzada.

En opinión del Dr. Raffaele de Caterina, profesor de Cardiología en el Instituto de Cardiología en la Universidad de Pisa (Italia): “Esos hallazgos son importantes porque la prevalencia de FANV y el riesgo de ictus, y en consecuencia la necesidad de anticoagulación oral, aumentan con la edad”. Suele ser habitual que los pacientes mayores padezcan otras comorbilidades y tomen medicamentos que interfieran en el tratamiento de anticoagulación. “Precisamente es en este aspecto donde los datos aportados por ETNA-AF en los pacientes no seleccionados apoyan la evidencia creciente de la seguridad y eficacia de edoxabán como tratamiento anticoagulante oral en pacientes mayores y muy mayores que padecen FA, tanto con hemorragia intercraneal como sin ella”, afirma el profesor.