El proyecto Happy Patient tiene como objetivo investigar la reducción del consumo inapropiado de antibióticos. Se ha marcado como finalidad prevenir hasta un 40 por ciento la prescripción incorrecta y masiva de antibióticos en los distintos niveles de atención sanitaria. Ha partido de una iniciativa de 16 organizaciones científicas, universitarias y clínicas de ocho países europeos, entre los que está España. También han participado Francia, Alemania, Holanda, Polonia, Lituania, Grecia, Dinamarca y Noruega. La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha sido elegida para realizar la estrategia de comunicación, según ha informado la sociedad científica.

Los principales destinatarios de este proyecto son los médicos y los pacientes del primer nivel asistencial, junto con las enfermeras. También los dentistas y otras especialidades en Atención Secundaria, farmacéuticos y residencias de ancianos. Los centros de investigación tendrán un papel relevante a la hora de analizar los datos y elaborar datos de las diferentes intervenciones previstas, según ha informado semFYC.

El proyecto Happy Patient

La iniciativa ha sido creada como respuesta de la Comisión Europea para abordar el crecimiento de la resistencia a los antimicrobianos en los últimos 20 años. La participación española en el proyecto se centra en el Institut Català de la Salut y el Institut d’Investigació per a l’Atenció Primària Jordi Gol. Ambas entidades coordinarán el proyecto europeo. Por su parte, la Universidad de las Palmas de Gran Canaria y su Fundación Parque Tecnológico realizarán la evaluación de los resultados. La Universitat Internacional de Catalunya se encargará del trabajo con las organizaciones de pacientes.

Carles Llor, investigador y coordinador del proyecto, ha indicado que las personas con COVID-19 y con enfermedades respiratorias reciben “antibióticos en todo el mundo, sin que esto repercuta en la mejora de su salud ni en la eliminación del virus”. Durante los próximos tres años ‘Happy Patient’ investigará las necesidades y realidades de cada uno de estos países y estrategias y materiales de formación adaptadas en los países en los que más antibióticos se prescriben: España, Francia, Grecia y Polonia; y Lituania, cuyos datos de consumo se encuentran en la parte más baja del ranking europeo.