El retraso en la vacunación se debe a una “falta de planificación irresponsable”, según la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). Este sindicato ha reclamado a las comunidades autónomas que informen sobre los refuerzos que han llevado a cabo en las plantillas de la sanidad para afrontar la vacunación y la tercera oleada del COVID-19. A su juicio, el retraso en la vacunación se debe a la falta de recursos. También a la descapitalización que se ha producido en la Atención Primaria, especialmente desde la declaración del estado de alarma. Esta situación se ha utilizado para justificar contratos con entidades privadas, según ha apuntado la central sindical.

Además, ha rechazado el intento de responsabilizar a los profesionales de la sanidad por los retrasos en la vacunación ya que los decretos en vigor han suspendido permisos. De hecho, el CSIF ha avisado de que los profesionales han llegado a final de año con días de libranza pendientes de realizar y con jornadas extra todavía sin retribuir.

El retraso en la vacunación por CC. AA.

CSIF ha indicado que la Comunidad de Madrid es “uno de los casos más flagrantes de falta de personal”. “Se ha subcontratado a la Cruz Roja para la campaña de vacunación y de manera incomprensible hay recursos públicos infrautilizados. Un ejemplo son los 17 centros de Madrid Salud (organismo autónomo del Ayuntamiento de Madrid). Estos centros cuentan con 300 profesionales formados que habitualmente participan en la campaña de vacunación infantil y que en esta ocasión se han quedado fuera”, ha explicado.

En Cataluña, CSIF ha denunciado también la falta de personal y la absoluta ausencia de organización. Y es que, en esta comunidad, por ejemplo, se ha formado a enfermeras para la campaña pero ven “solapadas” sus funciones por la “falta de criterio en la dirección”.

En la Comunidad Valenciana, la organización ha denunciado la “falta de planificación” y de transparencia en el proceso. No se ha informado sobre los recursos humanos movilizados ni de los medios materiales. Desde CSIF Andalucía asimismo se ha reclamado información detallada sobre la vacunación a profesionales y exigimos el refuerzo en contrataciones de todas las categorías involucradas, no sólo enfermeras, sino TCA, celadores conductores y administrativos.

En la misma línea, CSIF Castilla La Mancha ha exigido información sobre los refuerzos de personal. Ha pedido datos de todas las categorías involucradas, mientras continúa de manera imparable el incremento de ingresos en los centros hospitalarios de la región.

Bajos porcentajes en Extremadura y La Rioja

En Extremadura, la comunidad con mayor incidencia de contagios, sólo se ha vacunado 4 días laborables. CSIF considera que los 13 equipos de vacunación puestos en marcha son insuficientes. De hecho, los médicos jubilados se están ofreciendo a la Junta para ayudar en la campaña.

Finalmente, en La Rioja, el ritmo de vacunación es el quinto por la cola de toda España. En esta comunidad, CSIF ha reclamado un análisis de las ratios de profesionales por habitantes. Ha lamentado la ausencia de planificación durante las pasadas fiestas, ya que no se ha vacunado durante el 5 y el 6 de enero.

CESM también denuncia la improvisación

Por su parte, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) también muestra su preocupación por cómo se está llevando a cabo el plan de vacunación frente a la COVID-19 en las distintas comunidades autónomas, ya que aunque con datos muy desiguales, el porcentaje de administración en la gran mayoría de ellas se encuentra muy por debajo del 50%.

Esto ocurre, denuncia el sindicato, por la improvisación con la que se toman decisiones, una falta de organización que hace que actualmente no haya instrucciones claras y uniformes para todo el territorio nacional. Se ha descuidado la política de recursos humanos provocando que ahora haya dificultades para administrar la vacuna pese a que existe personal disponible para su contratación desde el sistema público.

Por ello, desde CESM exigen una mayor organización por parte del Ministerio y las comunidades autónomas y una correcta utilización de los recursos disponibles sin despreciar ninguno de ellos.