La incorporación del sector salud al mundo digital es dispar y más lenta que en otros ámbitos, sin embargo, los diferentes agentes están dispuestos a avanzar en ello y hay múltiples iniciativas que así lo demuestran. Para conocer las barreras actuales y oportunidades en el uso de las nuevas tecnologías y las de la información y la comunicación (TIC) para la mejora de la salud, la Asociación Salud Digital (ASD) reunió el 14 de febrero a unos 200 profesionales en su tercera jornada anual, titulada ’10 clips sobre Salud Digital’.

La propia Administración pública afirma apostar decididamente por estas herramientas. Al menos, así lo aseguró el secretario general de Sanidad, José Javier Castrodeza: “Queremos dar un salto de la gestión tecnológica a la gestión del conocimiento”. En su opinión, este cambio aportará mayor equidad al sistema.

Como ejemplo de la voluntad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad por progresar en este camino, recalcó los avances en la historia clínica digital, destacando que actualmente 37 millones de ciudadanos tienen algún dato introducido en esta herramienta. En el mismo sentido, resaltó la interoperabilidad de la receta electrónica, que ha conseguido que los ciudadanos puedan retirar su medicación prescrita en cualquier farmacia de las 14 comunidades autónomas donde ya está en marcha el proyecto. Únicamente la Comunidad de Madrid, Andalucía y Baleares faltan por sumarse a la iniciativa, apuntó Castrodeza.

En esta misma línea, destacó el proyecto ‘Sanidad en Datos’, que será presentado oficialmente en los próximos días. Lo definió como un “pequeño big data” que permitirá a la comunidad científica la realización de estudios, desarrollo de acciones y análisis de decisiones.

En su intervención, el presidente de la ASD, Jaime del Barrio, reclamó al secretario general de Sanidad el apoyo de la Administración para hacer posible que los profesionales sanitarios dispongan de las competencias necesarias para subirse al carro de la digitalización. A su parecer, ellos tienen que liderar esta transformación, sobre todo teniendo en cuenta la “agresiva” entrada en el sector salud de gigantes como Amazon o Facebook. Para conseguirlo, considera que no es suficiente con contar con la tecnología adecuada, sino que hay que hacer un cambio de mentalidad y que el concepto de lo digital esté integrado en la salud.

Retos en el camino hacia la salud digital

Julio Mayol, miembro de la Junta Directiva de la ASD y director médico del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, resumió los grandes retos de la salud digital, plasmados en las 10 mesas redondas que tuvieron lugar durante la jornada. Uno de ellos es “construir ecosistemas, no silos”, que ofrezcan a los profesionales la formación adecuada para llevar a cabo la transformación digital del sistema sanitario. Esto pasa por cambiar el modelo de negocio y el modo de pensar de las personas, utilizando la tecnología para hacerlo posible.

Otro de los desafíos es la definición correcta de los problemas y de las necesidades, para poder abordarlos desde la innovación, que hay que pagar con la evaluación de los resultados. En cuanto a los instrumentos digitales que contribuyen a la mejora de la salud, destacan las aplicaciones móviles. Tal y como se puso de manifiesto durante la jornada, es necesario “poner orden a la anarquía de las app” para que sean útiles, “salvo que el sistema sea capaz de crear las suyas, prescribirlas y aprovechar los datos que generan”, apuntó Mayol.

El big data, otro de los temas abordados, requiere de una estrategia y una gobernanza bien definida, lo que contribuirá a eliminar las barreras con las que se encuentra, entre las que destaca el miedo a la utilización de los datos. No obstante, es cierto que las estructuras que conllevan los datos son vulnerables y atacables, como así lo puso de manifiesto el ciberataque WannaCry, por lo que los sistemas de seguridad son fundamentales frente a ataques al funcionamiento de los sistemas sanitarios.

El Reglamento Europeo de Protección de Datos, que entra en vigor el próximo 25 de mayo, es otro de los retos a los que habrá que hacer frente en el ámbito de la salud digital. El cumplimiento de la regulación de la privacidad de la información tendrá que ser muy estricto, ya que las sanciones previstas en la norma son muy elevadas; sin embargo, según se puso de manifiesto durante la jornada, también supone una oportunidad y un beneficio para todos los participantes del sistema sanitario.

La salud digital no es ajena al desafío que representa el envejecimiento de la población. Sobre este punto, Mayol destacó como conclusión del debate que hay que reflexionar sobre cómo hacer posible que las personas vivan más y en mejores condiciones, pero de manera sostenible. La creación de comunidades de pacientes que comparten información, muy conectados entre sí, se perfiló como otro de los retos de la salud digital.