La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) lamenta que la Comisión de Sanidad del Senado no tenga en cuenta a los internistas a la hora de replantear estrategias de salud pública en COVID-19. Más aún cuando estos especialistas han atendido al 80 por ciento de pacientes con el virus hospitalizados no críticos.

En concreto, se refieren a un encuentro organizado en el marco de dicha comisión que ha contado con la participación de 5 sociedades médico-científicas. Al mismo no se ha invitado a la SEMI, para debatir sobre las estrategias de salud pública en COVID-19. . “Es inaudito que no se escuche la opinión científica de los internistas, médicos especialistas que han vertebrado equipos COVID en todos los hospitales del SNS, ni tampoco su visión y experiencia en la lucha contra la COVID-19”, ha indicado el presidente de SEMI, Jesús Díez Manglano.

Estrategias de salud pública en COVID-19

En cuanto a su visión respecto a las estrategias de salud pública en COVID-19,  este ha sido un tema de debate dentro del 42 Congreso Nacional de la SEMI. Así, los internistas recuerdan que su especialidad ha demostrado ser “más indispensable que nunca” para combatir la pandemia de COVID-19. Pero también insiste en su papel  ante el desafío de la cronicidad. No obstante, cada vez es más frecuente que lleguen al hospital pacientes crónicos complejos y pluripatológicos.

A este respecto, Díez Manglano ha subrayado que “es necesario actualizar la Estrategia Nacional de Cronicidad”. Actualmente, hasta el 61 por ciento de pacientes de Medicina Interna son pacientes crónicos complejos, con una alta carga de enfermedad crónica, generalmente de edad avanzada, frecuente fragilidad, disminución de la autonomía personal, deterioro funcional y cognitivo, polimedicación, y con altas necesidades de soporte social y recursos sociosanitarios.

Respecto a la pandemia, Díez Manglano ha incidido en que “el reto todavía pendiente es vacunar a los niños de entre 5 y 12 años, que es seguro y eficaz”. Por otra parte, “es un desafío atender diagnósticos no efectuados en pandemia, o retrasos diagnósticos por cierre consultas por la atención COVID19, que ahora están aflorando y ver en qué patologías se han producido en mayor medida”, concluía.