El Sindicato Médico de Euskadi (SME) se muestra muy crítico con las partidas presupuestarias del Gobierno Vasco para el año 2020. Unas partidas presupuestarias que triplican los dineros dirigidos para la Atención Primaria (AP) de Osakidetza, pero que no recalan en los trabajadores.

Desde la organización médica se censura la sobrecarga laboral médica. Consideran que el presupuesto tendría que ir destinado al aumento significativo de médicos “y una compensación suficiente en atención a esa sobrecarga por Osakidetza”, indican desde la central médica.

Sin embargo, el presupuesto, tal y como apuntan desde el SME, irá destinado “para la construcción de nuevos centros de salud y reformas de las actuales instalaciones”.

Por eso, critican a los responsables de Osakidetza, ya que piensan que “ante un problema es necesario abordarlo en función de sus prioridades. Los médicos de AP les han dicho que no pueden más. No se quejan de las infraestructuras, sino de la sobrecarga diaria de pacientes y trabajo encomendado”.

Tras casi un año de movilizaciones, la situación sigue siendo la misma, “y ustedes pretenden reformar y construir más ambulatorios sin médicos/as para poder trabajar”, recalcan.

Los responsables de SME lo tienen claro. “Si de verdad se quiere mejorar la AP y unas condiciones dignas para sus médicos/as, la receta más efectiva, rápida y contundente es bajar el número máximo de TIS a 1.200 para adultos y respetar las 800 para Pediatría. Con el presupuesto anunciado y con voluntad sincera de resolver el problema, esta medida es totalmente posible”, sentencian.

Decreto para regular el alcohol y tabaco

El Gobierno Vasco ha aprobado el nuevo decreto que regula la señalización en materia de alcohol, productos de tabaco y dispositivos susceptibles de liberación de nicotina, unos carteles que además de las prohibiciones, incluyen advertencias sanitarias y que deberán colocarse en lugares visibles, en un plazo de seis meses.

La consejera de Salud, Nekane Murga, ha explicado que este decreto se enmarca en el desarrollo reglamentario de la Ley de Atención Integral de Adicciones y Drogodependencias con el objetivo de “proteger la salud de todas las personas, especialmente de los menores de edad y los colectivos sociales más vulnerables”.

Según ha destacado la titular de Salud, el nuevo decreto supone una nueva herramienta para “avanzar” en la mejora de la salud y el bienestar individual y colectivo de los vascos, “propiciando un cambio cultural que incide en usos y costumbres muy arraigados, pero perjudiciales para la salud”.