El Sindicato Médico de Navarra ha decidido ofrecer una oportunidad al Gobierno de la Comunidad foral, presidido por la socialista María Chivite, con el fin de que conozca de primera mano la situación por la que atraviesan los profesionales del Servicio Navarro de Salud (SNS)-Osasunbidea, motivo por el cual pospusieron la huelga del pasado día 13 de octubre, aunque mantienen la convocatoria para noviembre. En concreto, las movilizaciones serán, si no llegan a acuerdos con el SVS, desde el 25 al 29 del citado mes.

Conscientes que el nuevo equipo de Osasunbidea precisa de tiempo para aterrizar en la consejería, confían en poder sentarse con el nuevo equipo para consensuar las medidas que llevan demandando los profesionales navarros durante la anterior legislatura del Gobierno del cambio.

La medida se adoptó tras distintas asambleas llevadas a cabo en los centros hospitalarios de Navarra. Aunque desde la central médica continúan manteniendo las movilizaciones desde el 25 al 29 de noviembre, en una jornada que confían en poder concentrar a la mayoría de los facultativos, “cansados del ninguneo al que son sometidos por la Administración sanitaria”, han indicado a EL MÉDICO INTERACTIVO desde colectivos sanitarios de la Comunidad foral de Navarra.

Esta convocatoria, como hasta ahora ha venido sucediendo, podrá ser modificada a criterio de los médicos que asistan a las asambleas “que prevemos celebrar en el mes de octubre. La decisión final siempre corresponderá a los facultativos”, añaden.

Así, por mayoría de un 65,5% se decidió la desconvocatoria de la jornada para conceder a Salud el plazo de tiempo que nos habían solicitado para poder hacerse cargo de sus nuevas responsabilidades”, han explicado.

Un gesto cortés de los médicos a Salud

La decisión de los médicos debe interpretarse como un gesto cortés para permitir al nuevo equipo preparar una línea de trabajo. “De ninguna manera debe hacer pensar en una tregua en el conflicto, ni en una renuncia a nuestras reivindicaciones”, subrayan desde el SMN.

Los facultativos han celebrado en los últimos meses doce días de paros en demanda de unas mejores condiciones no solo económicas, sino también laborales, “que redunden en una mejora en la asistencia que ofrecen a los pacientes, que son los más perjudicados por la situación de deterioro de la Sanidad navarra”, explican.

Desde el Sindicato Médico consideran que la sobrecarga laboral, las nefastas condiciones retributivas, así como la pérdida de liderazgo están minando la moral de los facultativos, por lo que no cesarán en sus reivindicaciones hasta que “sean asumidas por la Administración sanitaria”.

Los médicos navarros están convencidos  de que sus peticiones son razonables, de que la situación de penosidad laboral y retributiva no puede prolongarse más y convencidos también de que serán capaces de llegar a un acuerdo satisfactorio a poco que la Administración se ponga a ello.

Mientras, desde el Gobierno de la socialista Chivite han mostrado su disposición a sentarse a negociar con los profesionales y llegar a acuerdos que paralicen las huelgas de noviembre.

“Los médicos nos reservamos la decisión de modificar la estrategia de movilizaciones con el objetivo de impedir que este conflicto se alargue en el tiempo innecesariamente, recalcan desde la central médica.