El Sindicato Médico de Navarra (SMN) ha mostrado su indignación al conocer la respuesta que ha realizado la Dirección de Sanidad del Ejecutivo foral ante las reivindicaciones del colectivo médico de la Comunidad foral que les está llevando a convocar diversas concentraciones y movilizaciones “en aras a sus justas reivindicaciones”. En un comunicado, que ha molestado a la central médica, el Gobierno de de Uxue Barkos insiste en señalar que las propuestas del SMN son del todo “desproporcionadas”.

Desde la central reconocen que, a estas alturas, ya no les sorprende el sistema que utiliza el Ejecutivo foral para respondernos públicamente. Les duele, sobre todo, que antes de ponerse en contacto con el propio Comité de  Huelga -el interlocutor que creemos que es legítimo para solucionar el conflicto- sus declaraciones sean conocidas antes por la opinión pública que por los propios interlocutores. “Es una forma de actuar absolutamente perversa y torticera, que busca menospreciar de nuevo a los facultativos y poner en su contra a la población”, sentencian, al tiempo que recuerdan las dos próximas huelgas del día 21 y 22 de marzo, “porque tenemos más motivos que nunca para mantenerlas”, reconocen.

Al Sindicato Médico de Navarra le ha molestado sobremanera que hayan calificado a los facultativos de la Comunidad de “insolidarios”, porque es absolutamente ridículo. En este sentido, reconoce que “nadie llamó egoístas a los trabajadores del nivel E cuando sus sueldos se recortaron en un 0,24 por ciento en 2010 (a los médicos un 6,7 por ciento) o a los profesionales del nivel B que, para cuando se les aplicó la carrera profesional ya contaban con un 8 por ciento de subida salarial (pero no a los facultativos)”, explican.

Desde la central reconocen que no han propuesto ninguna mejora que no este pactada o “instaurada en otras Comunidades”. En esta línea sostienen que no quieren más que nadie, “pero tampoco menos”, recalcan.

El colectivo médico de Navarra quiere sostener que en la actual legislatura el Departamento de Salud, liderado por Fernando Domínguez, ha dispuesto con un presupuesto extraordinario y no ha cumplido con su obligación, ignorando los problemas sanitarios emergentes, otorgando un trato de favor a determinados colectivos de trabajadores y perjudicando selectiva e intencionadamente a los médicos navarros.

Postura abierta a la negociación

A pesar del desencuentro entre el Ejecutivo y los médicos, el Sindicato Médico de Navarra sigue manteniendo una postura abierta a la negociación, -dicen-, con el objetivo de llegar a acuerdos que beneficien a todo el colectivo médico, y que además mejoren la atención a los pacientes. “Las medidas que se han propuesto por nuestra parte, tienen como finalidad atraer, captar y fidelizar a los médicos que en el actualidad están huyendo de Navarra por las malas condiciones laborales, retributivas y también por la pérdida de liderazgo de los facultativos”, apuntan.

Para la central, no reconocer la realidad de los médicos del SNS-O y acometer maliciosamente contra las propuestas del SMN, “demuestra la perspectiva tendenciosa de nuestros gestores y su nula capacidad para encontrar soluciones reales y eficaces a este conflicto”, remacha.