El Sindicato Médico de Euskadi (SME) demanda al Servicio de Salud Vasco (SVS)-Osakidetza que incorpore a expertos de la Universidad del País Vasco a la hora de evaluar las futuras Ofertas Públicas de Empleo (OPE) y se eviten así situaciones tan lamentables como las ocurridas en la últimas convocatorias donde en algunas especialidades jefes de Servicio filtraron exámenes a determinados candidatos. También exigirá que firmen una cláusula de confidencialidad para evitar filtraciones.

El escándalo que fue destapado por el ESK hace unos meses tras la denuncia presentada por tres candidatos está judicializado y se ha llevado por delante a todo el anterior equipo directivo de Osakidetza, incluido su consejero Jon Darpón, que fue  sustituido por la cardióloga Nekane Murga.

Así, Osakidetza y las centrales con representación en la mesa sectorial siguen trabajando en un borrador con doce medidas que persiguen poner fin a las irregularidades en próximas OPEs, aplicándolas ya en última Oferta 2016/2017, con la que se cubrirán 26 puestos de médico en doce especialidades, además de otros cuatro para biólogos.

El viernes, en el encuentro de trabajo que desarrollaron los representantes del Sindicato Médico de Euskadi (SME) en Vitoria-Gasteiz, decidieron trasladar dos iniciativas. Primeramente que especialistas en estadística de la Universidad Pública del País Vasco (UPV-EHU) sean los encargados de analizar antes de hacerlas públicas las noticias; de este modo, sostienen, se detectarán posibles irregularidades. Si las hubiera se paralizaría todo el proceso de inmediato, al tiempo que se abriría un expediente informativo que aclararía lo sucedido. Desde el SME consideran que esta iniciativa serviría para evitar que se repitan casos como los sucedidos en la OPE de Cardiología en la cual 22 opositores tuvieron la nota máxima para acceder a las 22 plazas en juego. En Anestesia, el 45% obtuvieron la nota mínima, mientras que otros tantos sacaron una calificación que les posibilitaba hacerse con la plaza.

Cláusula de confidencialidad

La segunda iniciativa que trasladará el sindicato vasco es que se identifiquen a todos los participantes en la elaboración de las pruebas, así como a los que también tengan acceso a ella hasta el mismo momento de los exámenes. El SME cree que tendrían que firmar una cláusula de confidencialidad y que quede constancia que han tendido contacto con los temarios.

Asimismo proponen que se guarde registro de las preguntas formuladas durante la preparación de los ejercicios y así comprobar que ninguna ha sido alterada en el documento que se trasladará a los opositores. En este último aspecto, según indican sindicatos de la mesa sectorial como Satse, UGT, ya se está trabajando hace meses.

Estas recomendaciones que fueron acordadas también por el Instituto Vasco de la Administración Pública (IVAP) siguen las recomendación del Defensor del Pueblo Vasco/Ararteko con el objetivo de garantizar la imparcialidad y transparencia en los próximos exámenes.

Las medidas se irán poniendo en marcha de forma transitoria para esta próxima convocatoria de 26 plazas pendientes de la OPE 2016/2017. Las otras, anunciadas en noviembre por Osakidetza, para 2020 contarán con 1.080 plazas.