La carrera de Medicina presenta un riesgo incrementado de cometer suicidio, según las declaraciones presentadas en la conferencia de prensa con relación al Día Mundial de la Prevención del Suicidio, en compañía de la Asociación Psiquiátrica Mexicana (APM) en voz del Dr. José Javier Mendoza Velásquez, coordinador de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, de la UNAM.

A nivel global se ha registrado un incremento del índice del suicidio. Según la Organización Mundial de la Salud cada año 800.000 personas se quitan la vida. En la última década en México se ha registrado un aumento en edades tempranas entre los 10 y los 17 años.

Es un error pensar que todo suicidio está ligado a alguna enfermedad mental, pues existen casos en los que interviene un factor impulsivo, el abuso de sustancias o algún trastorno del estado de ánimo, es decir, todos somos susceptibles de cometer suicidio, sin embargo, esta conducta puede ser prevenible con observación y seguimiento por parte de las instituciones de salud, así como una capacitación al personal médico, paramédico y población en general acerca de estas conductas como el programa mhGAP de la OMS.

Como médicos es difícil aceptar el dolor propio o los efectos de alguna enfermedad como puede ser una enfermedad mental. A partir de un monitoreo en Estados Unidos, se ha establecido que cada día un médico consuma el suicidio, siendo esta la profesión con más suicidios, estadísticamente hablando.

En el mes de mayo, durante el Congreso de la Asociación Psiquiátrica Americana, realizado en Nueva York, se estableció que de 28 a 40 de cada 100.000 médicos cometían suicidio, en comparación con 14, que es la tasa en la población general, es decir, se observa un incremento en más del doble. Otro dato interesante se sitúa en que la propensión del género masculino es mayor en población general, sin embargo, en el gremio médico, las féminas son más propensas a cometerlo.

En México, por ejemplo, la tasa de suicidio se ubica en 8.5 en hombres y 2.0 en mujeres por cada 100.000 habitantes, cuyas entidades federativas con mayor indicador son Chihuahua (11.4), Aguascalientes (9.9), Campeche (9.1) y Quintana Roo (9.1).

Es importante que las personas estén conscientes de que pedir ayuda puede ser la solución, sin embargo, en nuestro país, comúnmente se convierte en un estigma social de debilidad y poco control en su vida, por lo que es más fácil callar.

La opción para prevenir esta conducta puede estar ligada a la observación, y no solo en el gremio médico, sino en las diferentes profesiones, para identificar factores de riesgo sociales o ambientales en los cuales nos desenvolvemos.

Los estudiantes de Medicina suelen ser afectados en los primeros años de la carrera y de la residencia, así como los médicos adultos mayores que se enfrentan a la jubilación, todos ellos analizados como parte de una minoría que en población general puede ser representada por la comunidad LGTB, pacientes mentales, consumidores de sustancias, entre otras.

El “mobbing” o acoso laboral se ha establecido como una de las causas principales por la cuales las personas ven el suicidio como una solución, algo parecido pasa con el “bulling” o acoso escolar. Las personas sometidas a estrés, con problemas de sueño, un rigor académico exagerado, la exposición a situaciones clínicas traumáticas tienden a poner en riesgo al estudiante.

Es necesario que se impulsen más estudios al respecto en las facultades médicas y haya una atención mayor en estos casos y analizar otras carreras igual de demandantes para poder dar soluciones prácticas, ya que no es un tema nuevo, pero gracias al internet y las redes sociales, cada vez es más difícil atenuar la información.

Las autoridades académicas deben establecer campañas de información y procuración de la salud mental, crear estrategias para manejar el estrés y a partir de estos ejercicios evaluar si hay un cambio en la conducta del estudiantado y de los trabajadores de la salud. Entre las propuestas también se encontró establecer una línea telefónica nacional con atención 24/7.