El Gobierno de la Comunidad foral de Navarra en general, y el departamento de Salud encabezado por Fernando Domínguez, han mostrado su malestar y preocupación por la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional que ha anulado la ley foral de 2012 que trataba de mitigar los efectos del copago farmacéutico impuesto por el Partido Popular (PP). Aunque, por el momento, la resolución no afecta a las medidas del actual Ejecutivo del cambio de Uxue Barkos para ayudar a 242.000 personas, “pero supone un duro golpe a las competencias de la Comunidad y muestra la voluntad recentralizadora en la que se halla el Gobierno de Mariano Rajoy”, explican a EL MÉDICO INTERACTIVO fuentes próximas al Ejecutivo navarro.

El alto tribunal ha eliminado los artículos más sustanciales de una ley foral ratificada en el Parlamento por los entonces partidos de la oposición -Aralar, Nafarroa Bai, Bildu, I-E y PSN, a instancias de este grupo- y el voto contrario del PP y UPN a la norma que perseguía ayudar a hacer frente al copago farmacéutico a los colectivos más vulnerables “y siguieran las prescripciones de sus médicos, y no dejaran los tratamientos por falta de recursos”.

Con anterioridad, el Tribunal Constitucional había tomado la decisión de suspender de forma cautelar en el año 2013 la Ley foral, por lo que el reciente decreto foral aprobado por el Gobierno del cambio en julio de 2017 del cual se benefician alrededor de 242.000 navarros,- pensionistas y personas en activo pero con rentas inferiores a 18.000 euros- no se sustentan en esta ley. “A los navarros con dificultades económicas se les mantendrán las aportaciones económicas, ya que para poder seguir haciéndolo, el Gobierno ha usado la vía de “ayudas”, no “exenciones en la transposición de la ley”, han subrayado fuentes sanitarias, quienes critican con dureza la sentencia del Constitucional que contó con un voto particular de 4 los 11 jueces que la votaron. Según las mismas fuentes, hay otras ocho normas forales recurridas por el Gobierno de España, la mayoría en el ámbito sanitario.

La sentencia contraria al Ejecutivo foral subraya que las prestaciones sanitarias y farmacéuticas, incluidas las financieras, son competencia en exclusiva del Estado, y, por ello, ninguna Comunidad puede aprobar normas que desequilibren la igualdad del sistema nacional de salud (SNS), ni tampoco la “uniformidad” en su acceso a los fármacos ni siquiera para “mejorarlo”, independientemente de que el coste de los medicamentos recayera en la Comunidad de Navarra.

Competencias estatales

En la resolución del Tribunal Constitucional se deja claro también que el Estado se reserva determinar quiénes son los sujetos de derecho a percibir las prestaciones farmacéuticas, no haciendo suyos los artículos de la Ley foral suspendida, que abría la puerta a las personas en situación irregular a tener acceso a la salud como un “derecho universal”.

Y es que el Gobierno de Barkos adoptó el pasado mes de julio una vía alternativa para tratar de rebajar el copago estatal entre los colectivos vulnerables de la comunidad. En concreto, el sistema se base en subvenciones a qui4nes en su renta (-18.000 euros) se encontraban en situación de tener que optar entre medicarse u otras necesidades básicas. Así, estas personas pagan en los establecimientos farmacéuticos, pero después se les reembolsa gran parte del gasto con un coste extra de 3 millones al año. En concreto, en 2016 la Comunidad foral tuvo una factura pública de 132 millones por 12 millones de recetas.

El Tribunal Constitucional ya echo “para atrás” un decreto similar en la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV). En Euskadi, el Gobierno del socialista Patxi López se adelantó al Ejecutivo del PP haciendo una regulación alternativa al decreto estatal con un decreto en 2012; un texto que también fue suspendido por el Constitucional pese a los recursos planteados desde el Gobierno vasco.

En 2013, el Ejecutivo ya liderado por el nacionalista Iñigo Urkullu, vía decreto, inicio el camino para articular un sistema de ayudas complementarias – para paliar los efectos derivados de la aplicación del copago farmacéutico impuesto por el PP.

Desde que se puso en marcha, hace ya tres años, El gobierno del PNV-PSE ha invertido 20,5 millones de euros; el decreto ha servido para que cada año cerca de 100.000 personas con rentas inferiores a los 18.000 euros; esta vía, al igual que en el caso navarro, no ha sido, por el momento, recurrido por el Estado.

Navarra financiará los fármacos contra el tabaco

Por otro lado, el departamento liderado por Fernando Domínguez, financiará a partir del 23 de enero los medicamentos para dejar de fumar, según informó el Ejecutivo foral tras sesión plenaria. Se estima que esta medida supondrá a las arcas forales 590.000 euros y se prevé una participación del 6 por ciento de la población fumadora, cifra parecida a la alcanzada cuando estos fármacos estuvieron financiados.

Serán los medios de Atención Primaria (AP) y los especialistas en Neumología y otros ámbitos, como salud laboral, quienes se encarguen de las prescripciones que consideren oportuno a cada paciente Estos medicamentos tendrán el copago correspondiente en función de los tramos de rente y del sistema de copago que rige en la Comunidad foral de Navarra, lo que facilitará el acceso de los grupos sociales menos favorecidos, que suelen ser los que más fuman, según los estudios publicados.

Tras las nuevas ayudas al copago de fármacos promovidas por el Gobierno navarro, los pensionistas y rentas inferiores a los 6.000 euros pagarán un máximo de 2,6 euros al mes por estos medicamentos -los tratamientos que tienen una duración de tres meses y ronda los 210 euros por persona- ; los navarros con rentas entre los 6.000 y 18.000 euros abonan como máximo 8,23 euros al mes. Y las personas que dispongan de una renta anual de entre 18.000 y 100.000 euros tendrán que pagar el 50 por ciento del precio. En este último colectivo. pensionistas se mantiene el cobro del 10% del precio con un máximo mensual de 18 euros.

El programa, tal y como ha explicado el consejero, es uno de los tres subprogramas que se desarrollan en Navarra para prevenir el hábito tabáquico, junto con los espacios sin humo y la prevención al inicio del consumo de tabaco en los centros escolares.