Durante la inauguración del XXXVIII Congreso de la semFYC este jueves, Antoni Sisó, presidente de camFIC, ha recalcado el papel de la Medicina de Familia “como defensores de los pacientes” por su mayor cercanía.

“Vivimos una crisis económica y de valores: en 1996 se ofertaron 4.400 plazas MIR de cualquier especialidad, 1.800 de ellas de AP. En 2018 son las mismas plazas de AP, pero con 6.600 plazas: hemos pasado de un porcentaje del 42 al 27 por ciento. Se ha descapitalizado este ámbito”, ha lamentado.

Otro dato que cree que debe llevar a la reflexión es que España es el país europeo con tasa más baja de especialistas de este ámbito: la media europea es de 9,7 frente a los 7,6 médicos de familia por cada 10.000 habitantes en España.

“Estamos expectantes ante el cambio de modelo de la AP en Cataluña mediante la estrategia Enapisc, que plantea retos y oportunidades”. Pero, desde su punto de vista, deben encenderse las alertas ante estrategias “que pretenden segmentar la población y trocear el sistema, porque hay que garantizar la continuidad y la longitudinalidad”. Otro aspecto que ha lamentado es de las leyes “que matan al excluir de atención a inmigrantes indocumentados”, lo que ha aumentado la mortalidad en un 15 por ciento en este grupo de personas.

Para Sisó, otro campo de mejora es el de las facultades de medicina “en las que somos testimoniales, porque no suponemos ni un 5 por ciento de la carga docente universitaria. Y eso que somos los mejor preparados para explicar los aspectos vocacionales”.

Valor de la investigación

También ha subrayado el valor de la investigación que se realiza en AP, “que es la más cercana y próxima y, sin embargo, es la cenicienta de nuestro día a día. Las decisiones cambian y eso depende de nuestro conocimiento. Hay que generar, proteger y financiar la generación de conocimiento”.

“Tenemos futuro, porque todavía falta mucho tiempo para que un robot procese la incertidumbre, la asertividad, el consolar mirando a los ojos. Faltan muchos decenios”, ha pronosticado.

Por último, Sisó ha recalcado que es necesario un consenso político y social, con un pacto por la salud que garantice la sostenibilidad y la equidad. “Los ciudadanos están cada vez más informados, por eso nosotros tenemos que velar por nuestra formación. Debemos reafirmamos en nuestros valores y otros nuevos como liderazgo y trabajo en equipo, apostando por la calidad. Y volcarnos en la formación de los futuros médicos. Y no olvidemos exigir autonomía y participar de manera activa en la gestión de los centros de salud para consolidar así los vínculos de confianza, que es lo que más quiere el paciente”, ha concluido.

Por su parte, Albert Casasa y Yolanda Ortega, coordinadores respectivamente del comité científico y organizador del congreso, han recalcado que el lema dela reunión científica refuerza el papel de la AP como base de la Sanidad, de manera similar a como se levantan los castells en Cataluña.

“Es un congreso con mucha participación joven, con una visión transversal de docencia e investigación. Nos planteamos retos como los itinerarios para aumentar las competencias. Y exigimos la cobertura universal”, han reiterado.

Liderazgo de AP 

Salvador Tranche, presidente de Semfyc, ha tomado la palabra para subrayar “que los líderes debemos ser nosotros”. Entre las amenazas de la especialidad, ha citado el decreto 16/2012, la financiación estancada “y las voces que proponen que para qué va a estar la medicina de familia en el MIR”.

“Somos una especialidad poco prestigiada, pero vislumbramos un futuro esperanzador: hay experiencias cada vez más positivas. Han mejorado condiciones de trabajos, aunque hay algunas mejorables y algunas incluso inaceptables. Pero los médicos de familia cada vez resolvemos más problemas, pese a las amenazas de fragmentación, a las socio-demográficas –con una población cada vez más envejecida–, y a que se nos excluye de debates como eutanasia”, ha recordado.

Tranche ha finalizado su alocución reivindicando que Semfyc “es una sociedad que promueve la excelencia” y destacó el desarrollo del código ético que fue impulsado por Josep Basora cuando era presidente, así como la apuesta por el compliance, “porque las organizaciones tienen que tener instrumentos para evitar delitos”. Finalmente, incidió en valores como autonomía e independencia y ha anunciado que el próximo congreso de Semfyc, que se celebrará en Málaga, se financiará con recursos propios de la sociedad, “con total autonomía”.