Este jueves, día 12 de marzo, se conmemora el Día Internacional del Riñón para promover hábitos saludables y de cuidado en pacientes renales, ya que en México el problema de la Insuficiencia Renal Crónica se ha agravado en los últimos años, pues la diabetes y la hipertensión son dos condiciones detonantes que en la actualidad ocupan los primeros lugares de incidencia a nivel nacional, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud.

De acuerdo con cifras del Departamento de Nefrología y Enfermedades Metabólicas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, encabezado por Salvador Zubirán, en nuestro país existen 14 millones de personas que viven con diabetes y 25 millones con hipertensión arterial, creando una reacción en cadena y ocasionando que cada día más personas padezcan IRC.

Esta enfermedad catastrófica representa importantes retos para el financiamiento de los servicios públicos, y aunque en México se desconoce el número preciso de pacientes en cualquiera de sus estadios, las estadísticas a nivel mundial, según la OMS, apuntan que el 10 por ciento de la población mundial está en algún grado de afectación y entre el 80 y 90 por ciento de los afectados, no son diagnosticados a tiempo.

En la actualidad, se calcula que existen 850 millones de personas con algún grado de afección renal terminal. De los cuales, 2’500,000 reciben tratamientos sustitutivos de diálisis, así como más de 700,000 han tenido acceso a trasplante renal, según datos de proveedores de terapias sustitutivas a nivel mundial.

En el país, cada vez es mayor la necesidad de recurrir a procedimientos de diálisis o hemodiálisis o en su defecto de trasplante renal, y, por lo tanto, se incrementa progresivamente el costo de atención. De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), esta enfermedad tiene un gasto superior al cáncer de mama, cervicouterino y VIH. Lamentablemente, existe una gran cantidad de enfermos renales que no están identificados porque no existe un registro.

De acuerdo con diversos estudios clínicos, la mejor opción terapéutica para la mayor parte de los pacientes con IRC es el trasplante renal; sin embargo, ante la falta de recursos humanos, financieros y de infraestructura en materia de donación y cirugía de trasplante renal, la diálisis constituye la terapia alternativa y de soporte de vida.

Es necesario que las instituciones cuenten con mayores recursos para mejorar el panorama, el gran reto es transformar nuestra cultura de vida, desde la conciencia de salud renal que, mediante la información adecuada, destierre mitos y sobre todo, se promueva la creación del registro de pacientes renales que haga visible el gran problema al que nos enfrentamos y ,por consiguiente, se implementen las mejores acciones.