Un nuevo tratamiento de ultrasonido guiado por resonancia magnética logra destruir el cáncer de próstata y con escasos efectos secundarios, según se va a ha presentado en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de América del Norte (RSNA).

La cirugía y la radiación no siempre son efectivas y pueden provocar incontinencia, impotencia y disfunción intestinal. Además, otras técnicas actualmente disponibles carecen de una sofisticada guía de imágenes y monitoreo de temperatura.

En los últimos años, un método mínimamente invasivo llamado ablación transuretral por ultrasonido guiada por resonancia magnética (‘TULSA’) se ha convertido en una opción de tratamiento prometedora. Se trata de una técnica que funciona mediante la administración de dosis precisas de ondas sonoras al tejido prostático enfermo al tiempo que evita al tejido nervioso sano que rodea a la próstata.

‘TULSA’ se basa en un dispositivo en forma de varilla que se inserta en la uretra. Tiene 10 elementos generadores de ultrasonido que pueden cubrir toda la glándula prostática y uno o más de los elementos se utilizan para enviar ondas de sonido que calientan y destruyen el tejido prostático objetivo.

Los elementos son controlados automáticamente por un algoritmo de ‘software’ que puede ajustar la forma, dirección y fuerza del haz de ultrasonido terapéutico. Todo el procedimiento se realiza en un escáner de resonancia magnética para que los médicos puedan controlar de cerca el tratamiento y evaluar el grado y la ubicación del calentamiento.

De hecho, en el estudio, a nivel general, el cáncer clínicamente significativo se eliminó en el 80 por ciento de los participantes del estudio. Además, el 65 por ciento no tenían evidencia de cáncer en la biopsia después de un año, y los niveles sanguíneos de antígeno prostático específico (PSA), un marcador de cáncer de próstata, disminuyeron en una mediana del 95 por ciento.

Aprobado para uso clínico en Europa, ‘TULSA ‘acaba de recibir la aprobación de por parte de la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) para la ablación del tejido prostático. Suponiendo que los estudios de seguimiento respalden los resultados preliminares, la técnica podría convertirse en una herramienta importante para tratar tanto el cáncer de próstata como la hiperplasia prostática benigna, o el agrandamiento de la próstata.