Los pacientes ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos pueden llegar a perder hasta 1 kg de masa muscular al día. Los pacientes críticos de la COVID-19 tienen también una afectación muscular relevantes.

Se trata de una cuestión relevante, ya que la pérdida de masa magra muscular puede conllevar un impacto importante en su salud. Esto incluye una función inmune deteriorada y mayores tasas de mortalidad. Es por ello que contemplar el tratamiento nutricional es fundamental para estos pacientes.

Así se ha puesto de manifiesto en el webinar “Desnutrición y recuperación funcional en el paciente COVID-19”. Se trata de una iniciativa de Nutricia, el área de nutrición clínica de Danone, con el aval de la SENPE (Sociedad Española de Nutrición Clínica y Metabolismo).

Por su parte, según recoge la Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN), en una reciente publicación, la intervención y el tratamiento nutricional deben formar parte integral del cuidado de los pacientes infectados por SARS-CoV- 2. Para ello se han elaborado unas recomendaciones específicas para UCI. Las mismas tienen en cuenta factores como tiempo de estancia y estado del paciente.

Recomendaciones nutricionales en el paciente COVID-19

En este sentido, las evaluaciones y  el tratamiento nutricional apropiados ayudan a reducir complicaciones y mejorar los resultados clínicos relevantes, por tanto, reducen la estancia en UCI, y la hospitalización.

Por todo ello, los expertos recomiendan que la prevención, diagnóstico y tratamiento de la desnutrición sean considerados en el tratamiento de pacientes con COVID para mejorar el pronóstico, tanto a corto, como a largo plazo.

Tal y como exponía en el webinar Santiago de la Fuente, especialista en Medicina Física y Rehabilitadora, “la coordinación de la recuperación funcional del paciente desde la UCI precisa valoración cardiovascular, respiratoria, neurológica y nutricional, para lograr la máxima recuperación y adaptación de estos pacientes”.

Asimismo, es necesario el seguimiento a medio y largo plazo de estos pacientes, poniendo en valor las herramientas sencillas de cribado nutricional, de sarcopenia y disfagia de control remoto. Así lo ha concluido Cristina de la Cuerda, especialista en Endocrinología y Nutrición de la Unidad de Nutrición del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.