El aumento de las resistencias bacterianas podría poner en jaque la asistencia sanitaria del futuro, como ha alertado el Grupo de Trabajo en Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC). “Desde hace cierto tiempo estamos comprobando que las resistencias bacterianas se originan, sobre todo, en la comunidad, donde se suelen diseminar con gran facilidad”, ha indicado José María Molero, portavoz de semFYC, quien ha añadido que “el origen está directamente relacionado con el consumo excesivo e inadecuado de antibióticos”.

En España, el consumo de antibióticos y el nivel de resistencias bacterianas en la comunidad están entre los más altos de toda la Unión Europea. “La reducción del consumo de antimicrobianos en la comunidad y la mejor calidad de la prescripción son factores fundamentales que conducirán a la reducción global de las resistencias bacterianas”, ha comentado Molero.

Para mejorar esta situación, semFYC ha impulsado una acción de concienciación dirigida a médicos y pacientes, con motivo del Día Europeo para el Uso Prudente de Antibióticos y la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antibióticos. La idea es hacer llegar a los médicos de familia una serie de mensajes sencillos y directos relacionados con la prescripción de antibióticos y, sobre todo, la comunicación con los pacientes.

Los mensajes para los médicos están relacionados con la prescripción de pautas cortas, el uso de los antibióticos de amplio espectro o la prescripción diferida. Según una encuesta realizada en la Unión Europea, el 97 % de los profesionales sanitarios conoce los conceptos clave sobre resistencia y sabe que los antibióticos no son efectivos contra infecciones víricas. Además, el 89 % de los profesionales sanitarios conoce la conexión entre la prescripción, la dispensación o la administración de antibióticos y la diseminación de resistencias a los mismos, aunque solo el 58 % reconoce desempeñar un papel clave en el control de este problema.

Asimismo, los mensajes de semFYC dirigidos a los pacientes van encaminados al cumplimiento correcto de las indicaciones del médico en cuanto a la forma de tomar el tratamiento, desechar el antibiótico sobrante, no automedicarse nunca con antibióticos, etc. Uno de los mensajes clave es que, en muchos casos, de las patologías más habituales de la vía aérea superior, así como la mayoría de las bronquitis, no precisan antibióticos. Los expertos advierten a la población de que cualquier antibiótico debe estar siempre indicado por un médico a través de una receta.

Prescripción óptima de antibióticos

SemFYC calcula que dentro de 30 años se registrarán en Europa hasta 40.000 fallecimientos anuales relacionados con infecciones resistentes. El 90 % de la prescripción actual de antibióticos entre la población está motivado por este tipo de patologías, que representan el 30 % de las consultas en Atención Primaria. Por ello, esta sociedad científica ha solicitado “la activación urgente de medidas de difusión entre todos los profesionales sanitarios (médicos, enfermería, microbiólogos y veterinarios) de información actualizada sobre resistencias, consumo de antibióticos, medidas de control y prevención y las líneas de formación y de investigación”.

En este sentido, José María Molero ha recordado que “no existe un sistema de vigilancia sobre el nivel de resistencias de los principales patógenos, a nivel local, regional, ni estatal, accesible a los profesionales y que les facilitaría la toma de decisiones clínicas sobre el uso de antibióticos”.

Precisamente esta semana el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), del Ministerio de Sanidad, ha anunciado la creación del Diploma de Experto en Programas de Optimización de Uso de los Antibióticos (PROA). El título será desarrollado en colaboración con la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y financiado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). En los próximos cuatro años, la UNED convocará y adjudicará 188 plazas anuales de este curso, que cuenta con 20 créditos ECTS y está dirigido a profesionales sanitarios del ámbito hospitalario que trabajan en el marco de los PROA.