“Entre las ventajas de usar células CAR-NK está que se pueden utilizar células de donante, en vez de las del propio paciente, que habitualmente están dañadas en un paciente con cáncer; y esto es así porque las células NK no median la reacción injerto contra huésped”, ha explicado el doctor Lorenzo Moretta, director del Departamento de Inmunología del Hospital Pediátrico Niño Jesús de Roma (Italia), con relación a estrategias y avances en inmunoterapia que se abordarán en el simposio internacional Facts and Hopes in Cancer Immunotherapy, organizado por la Clínica Universidad de Navarra y su Centro de Investigación en Medicina Aplicada (CIMA), y que se celebra este viernes y sábado en la Fundación Ramón Areces en Madrid.

Moretta, que ha publicado un artículo recientemente sobre el papel que juegan en inmunoterapia estas células inmunes denominadas Natural Killer (NK, células asesinas naturales) con “resultados preclínicos prometedores en ratones”, señala otros beneficios de su empleo como el costo, ya que es posible, a partir de una sola célula NK, obtener diez mil, lo que reduciría “drásticamente” ese coste (actualmente, el costo del tratamiento con CAR solo para un paciente puede estar en torno a los 400.000 euros, según este especialista); o disponer de bancos de célula de donante para utilizarlos en el tratamiento.

Radioinmunoterapia e inhibidores de checkpoint, a la vanguardia

Además de este avance, el encuentro entre expertos internacionales destacará por el abordaje de tres cuestiones que subraya el doctor Ignacio Melero, codirector del Departamento de Inmunología e Inmunoterapia de la Clínica Universidad de Navarra e investigador senior del Cima: la aplicación combinada de la radioterapia con la inmunoterapia (radioinmunoterapia), los mecanismos de presentación de los antígenos tumorales y estrategias en terapia celular adoptiva.

Con respecto a la terapia más prometedora contra el cáncer, el doctor Moretta sostiene que “la terapia que más éxito consolidado tiene es el uso de los llamados inhibidores de checkpoint“, que cura al 20 por ciento de los pacientes. No obstante, dada esta afirmación, el experto comenta que “no estamos beneficiando al 80 por ciento de los pacientes y ese es el desafío al que nos enfrentamos”.

De acuerdo con el doctor Moretta, los cánceres de melanoma o pulmón, por ejemplo, son más susceptibles a la inmunoterapia con inhibidores de checkpoint. Además, ha tenido “especial éxito” en tumores hematopoyéticos.

Por su parte, el doctor Melero avisa de que “no somos capaces de predecir bien qué tumor o qué tipo de tumor va a responder bien a la inmunoterapia. Tenemos un déficit tremendo de lo que llamamos biomarcadores para poder predecir qué paciente se va a beneficiar”.

Situación de la investigación en España

Los recursos económicos que tenemos en España para investigación en este campo son, a juicio del doctor Melero, “insuficientes” en comparación con otros países. “Reaccionaron tarde a la ola de la inmunoterapia”, añade. No obstante, destaca, por otra parte, que nuestro país “no ha perdido el tren”, ya que se tiene acceso a fondos europeos y a la colaboración con la industria farmacéutica.

Además, Melero lamenta que “los fondos dedicados en inmunoterapia en nuestro país son muy inferiores a los dedicados en otros países” y apunta que nuestra investigación básica y traslacional es “débil” por la “pobre financiación de origen español”.

En este sentido, Ralph R. Weichselbaum, director de Oncología Radioterápica y Celular de la Universidad de Chicago (Estados Unidos), observa que este tipo de eventos con relación a los medios de comunicación son especialmente importantes para conseguir apoyo para la investigación preclínica y clínica en España”.