La Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin, ha presentado su Memoria Anual de Sostenibilidad 2020. Con la misma hace balance del 2020, un año marcado por la COVID-19. Uno de los datos destacados es el del empleo en el sector de la tecnología sanitaria, que creció un 1,8 por ciento. Esto supone que el número de empleos directos ya asciende a 28.300. Todo ello motivado fundamentalmente por la contribución esencial del sector y de sus trabajadores a lo largo de toda la pandemia.

Por otra parte, en 2020 el mercado de tecnología sanitaria ha alcanzado una cifra de facturación de 8.840 millones de euros, aumentando un 11 por ciento respecto a 2019. No obstante, no se trata de un crecimiento uniforme, ya que ha estado también impactado por la crisis sanitaria.

Crecimiento en el sector de la tecnología sanitaria

Desde Fenin explican algunas de las claves de esta evolución favorable aunque no uniforme del sector de la tecnología sanitaria. La misma obedece fundamentalmente al incremento de uso de las tecnologías sanitarias consideradas esenciales para hacer frente a la pandemia por la COVID-19.

Entre ellas, los productos para la protección de la población y los profesionales sanitarios, como mascarillas, guantes, geles hidroalcohólicos. Pero también las implicadas en el diagnóstico, tratamiento y monitorización de los pacientes con coronavirus. Por ejemplo, es el caso de los test de diagnóstico in vitro, equipos de diagnóstico por imagen, de monitorización, infusión, ventilación mecánica, terapias respiratorias, jeringuillas, etc. Sin embargo, la reducción o suspensión de la actividad sanitaria no COVID en hospitales y centros de salud a consecuencia de la pandemia ha provocado que algunos de los sectores de este mercado hayan visto decrecer su facturación.

Es por ello que el área que ha experimentado un mayor crecimiento en 2020 ha sido el de tecnología y sistemas de información clínica (51,9 por ciento). Este incluye equipos de respiración mecánica, monitores y rayos X, necesarios para el diagnóstico y tratamiento de los pacientes, y el sector de diagnóstico in vitro.

Paralelamente destaca la evolución negativa de aquellos sectores cuya actividad asistencial se ha visto pospuesta o paralizada a causa de la pandemia. Tal es el caso de: Oftalmología (con un decrecimiento del 30 por ciento); Dental (-20,1 por ciento); Traumatología (-17 por ciento); Cardiovascular (-5,7 por ciento) y Nefrología (-2 por ciento); vinculados a soluciones tecnológicas involucradas en procesos asistenciales no COVID-19.