Carlos Molina.

Carlos Molina, presidente del Colegio de Médicos de Cuenca.

“En caso de pinchazo, se activa en primer lugar el protocolo de determinación de drogas”. Así lo ha indicado Carlos Molina, presidente del Colegio de Médicos de Cuenca y facultativo del Servicio de Urgencias del Hospital Virgen de la Luz de esta provincia.

“En caso de un posible pinchazo a una mujer, se realiza un análisis de orina a la paciente para detectar posibles drogas en el cuerpo”, ha comentado en medicosypacientes.com.

Según ha indicado, hasta el pasado fin de semana no se había registrado ningún caso de pinchazo a una mujer en el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca. En todo caso, sí tiene establecido un protocolo de actuación.

Protocolo de determinación de drogas

“Son controles toxicológicos de cribado habituales mediante muestra de orina por el que se detectan la presencia de algunas sustancias tóxicas y drogas como las anfetaminas, éxtasis, metanfetaminas, entre otras. Los estándares de estos controles tienen las drogas preestablecidas y suelen ser similares entre los diferentes hospitales de España”.

“Puede que la droga no esté en la orina aún y no sea detectable”, ha advertido Carlos Molina. En estos casos, es necesario hacer otras pruebas para determinar la presencia de drogas que no se descubren en los controles habituales, como la ketamina.

Enfermedades infectocontagiosas

A continuación, se pondría en marcha el protocolo de enfermedades infectocontagiosas por accidentes con pinchazo de aguja. Estos protocolos existen en los hospitales habitualmente para casos en los que los sanitarios se pinchan accidentalmente con agujas. “Se trata de una analítica de sangre para detectar enfermedades como el VIH o la hepatitis C, entre otros. Y que se repiten a las tres semanas”, ha señalado.

Asimismo, existen protocolos ante casos de violaciones y agresiones sexuales en los que se trabaja de forma coordinada con la policía y las autoridades judiciales, profesionales ginecólogos y forenses.

En opinión de Carlos Molina, posiblemente se haya creado una excesiva alarma social en torno a los pinchazos. “La ketamina puede producir amnesia, pérdida de control y pérdida de voluntad. El autor del pinchazo, sin embargo, debería saber calcular las dosis justas. También tendría que saber inocularla por vía intramuscular, donde la absorción es más lenta”, ha dicho.

En el caso de que los pinchazos se produzcan con la aguja vacía, este facultativo ha comentado que también es “un delito de salud pública por las enfermedades que se pueden transmitir”. “El pinchazo en sí ya supone un delito de lesiones y una acción grave de violencia contra la mujer”, ha añadido.