El calcio coronario es uno de los factores que determina una mayor complejidad y un peor pronóstico de los pacientes sometidos a un intervencionismo coronario percutáneo. Este se relaciona con mayores tasas de revascularización (procedimiento para restaurar el flujo sanguíneo) y muerte cardiaca. Pese a ello, la presencia de calcio en las arterias coronarias es muy frecuente en pacientes que precisan de intervencionismo coronario percutáneo. Al menos un 30 por ciento de los pacientes a los que se implanta un stent farmacoactivo tiene calcificación angiográfica moderada o severa.

Así se ha puesto de manifiesto en la reunión anual de la Asociación de Cardiología Intervencionista de la Sociedad Española de Cardiología (ACI-SEC). Esta prevalencia de la calcificación angiográfica, de hecho, podría ser mucho mayor. Con el uso creciente de técnicas de imagen intracoronaria se ha aprendido que la angiografía (técnica tradicional para visualizar las arterias) infraestima el grado de calcificación coronaria. En este sentido es de vital importancia ser consciente de la severidad del calcio presente en las lesiones coronarias que se van a tratar.

Litotricia intracoronaria y calcificación angiográfica

En los últimos años se han desarrollado tecnologías para modificar la placa calcificada. Entre ellas la litotricia intracoronaria, una técnica derivada de la litotricia extracorpórea utilizada desde hace años para fragmentar cálculos renales y facilitar su expulsión. Sobre la misma aportaba más datos Alfonso Jurado Román, cardiólogo del Hospital Universitario La Paz. “Además de su eficacia, su principal ventaja es su seguridad y facilidad de uso. Esto ha hecho que, desde que está disponible, su uso se haya incrementado exponencialmente”.

La litotricia se ha sumado al resto de dispositivos en el abordaje de la calcificación angiográfica. Cada vez es más frecuente la combinación con algunas de ellas como los balones de alta presión o la aterectomía rotacional.

Por último, según Jurado, “probablemente el mayor reto en el futuro cercano sea incrementar nuestro conocimiento sobre los tipos de placas calcificadas”. Y es que no todas son iguales, por lo que es importante definir la estrategia más adecuada para cada una de ellas.