Un estudio ha encontrado una molécula de ácido ribonucleico (ARN), llamada CARMN, en abundancia en las células sanas del músculo liso que ayudan a dar fuerza y flexibilidad a los vasos sanguíneos y, que por el contrario, se reduce en enfermedades cardiovasculares.

Publicado en la revista ‘Circulation’, para los científicos esta novedad brinda una nueva perspectiva sobre cómo las células del músculo liso en las paredes de los vasos sanguíneos pasan de permitir un pasaje sólido para el flujo sanguíneo a permitir el desarrollo de placa en lugares como arterias coronarias y/o cierre de dichas arterias después de tratamientos comunes que incluyen angioplastia y colocación de stent.

Mayor predisposición a aterosclerosis

"Si tiene un nivel bajo de CARMN, lo más probable es que lo predisponga a una mayor susceptibilidad a sufrir aterosclerosis o restenosis inducida por angioplastia. Si se regula a la baja CARMN, inducirá o provocará que esas células del músculo liso se vuelvan insalubres o enfermas", ha asegurado el biólogo vascular de la Universidad de Augusta, Jiliang Zhou.

En el estudio, cuando los científicos restauraron los niveles saludables de CARMN en modelos de enfermedades vasculares comunes, la proliferación de células no saludables y la formación de cicatrices dentro de los vasos sanguíneos se redujeron drásticamente, y cuando eliminaron CARMN de las células del músculo liso, la respuesta al daño fue exagerada, dejando poco espacio para que fluyera la sangre.

También en las células del corazón

Además de las células del músculo liso, los científicos también encontraron que CARMN se expresaba transitoriamente en las células del corazón, o cardiomiocitos, durante el desarrollo del corazón tanto en ratones como en humanos, y se expresaba ligeramente después del desarrollo en fibroblastos, un tipo de célula importante en el tejido conectivo importante para cicatrización de heridas y un componente de las paredes arteriales.