La enfermedad de Chagas en México, a 110 años de su descubrimiento, representa un padecimiento desatendido según la OMS, ya que en el territorio se registran aproximadamente un millón de personas infectadas y 30 millones más en riesgo de contraerla.

Debido a este panorama, la Universidad Nacional Autónoma de México y el laboratorio Novartis México han unido esfuerzos con el objetivo de visibilizar, prevenir y buscar un diagnóstico oportuno en la población.

Uno de los ejes principales en la búsqueda de un diagnóstico y tratamiento oportuno es evitar complicaciones como la insuficiencia cardíaca, una de las más severas que puede reducir la calidad de vida del paciente.

La IC crónica está presente en la mayoría de las enfermedades cardiovasculares, como el infarto al miocardio o la angina de pecho, así como algunas complicaciones por presión arterial elevada, las que en su conjunto son algunas de las causas más frecuentes de discapacidad y mortalidad en México desde 2009.

Uno de los obstáculos para una atención pronta de la enfermedad de Chagas es que, en su fase aguda –cuando más parásitos circulan por la sangre- en la mayoría de casos, los síntomas son imperceptibles y poco específicos. Lo más grave sucede en la fase crónica, cuando su lenta evolución de años lleva a los pacientes a desarrollar diversos trastornos cardíacos en hasta el 30% de estos, así como alteraciones digestivas, neurológicas o mixtas en el 10% de ellos. La infección puede conducir eventualmente a una muerte súbita debido a arritmias cardíacas o IC progresiva.

Los pacientes que desarrollan IC chagásica suelen ser más jóvenes que las personas que presentan cardiopatías por otras causas y, por desgracia, los pacientes con IC chagásica son quienes tienden a tener una peor calidad de vida, así como mayores tasas de incapacidad, hospitalización y mortalidad.

El único tratamiento conocido es su prevención mediante control químico en domicilios infestados por el triatómino que transmite el parásito del Trypanisoma cruzi, también es útil la colocación de mosquiteros, pero, sobre todo, la información adecuada y oportuna para asistir al médico lo antes posible ante la sospecha de haber sido infectado.

En esta iniciativa, participan la Dra. Yurika Manuel Valencia, jefa del Programa de Prevención y Control de Enfermedad de Chagas del CENAPRECE de la Secretaría de Salud; el Dr. Adolfo Chávez, investigador Clínico en Chagas; la Dra. Paz María Salazar, jefa del Departamento de Microbiología y Parasitología de la UNAM, y por parte de Novartis México participaron la Dra. Viviam Ubiarco, Therapeutic Area Head del área cardio-renal y metabólica (CRM), el Dr. Carlos Madrigal, Medical Science Liaison CRM y la Dra. Marissa González, Chief Scientific Officer.